Muere en extrañas circunstancias el súbdito marroquí ingresado en el hospital Joan XXIII tras su reducción en Salou

La policía catalana investiga las circunstancias que han envuelto a la muerte ayer de un paciente de Joan XXIII de Tarragona que se encontraba ingresado el pasado 3 de julio tras una inmovilización policial en Salou. Se trata de un súbdito marroquí de 30 años que entró en la Unidad de Cuidados Intensivos tras sufrir una parada cardiorespiratoria. La División de Investigación Criminal de los Mossos d’Esquadra de Tarragona ha iniciado las pesquisas tras ser alertada pocos minutos antes de las seis de la tarde de ayer de que el paciente había muerto “en extrañas circunstancias”. Los agentes comprobaron que había indicios que apuntaban a que la muerte se había producido como consecuencia de un acto de carácter violento.

Otras fuentes han afirmado que su estado era crítico desde su ingreso, a pesar de que fue trasladado desde la UCI a una habitación de “intermedios” y finalmente a otra de la quinta planta del hospital Joan XXIII, donde habrían ocurrido los hechos. Era el único paciente que ocupaba la habitación, por lo que de haberse producido un homicidio éste no contaría con ningún testigo presencial.

En el hospital sorprendió desde los primeros momentos la gran cantidad de visitas que recibía el paciente en la UCI, un lugar restringido, hasta el punto de tener que llamar la atención a los visitantes en alguna ocasión.

La autopsia deberá determinar las causas reales de la muerte. Por respeto a la investigación, el cuerpo de Mossos no ha comunicado qué indicios le llevan a investigar un presunto homicidio. Desde el centro sanitario tampoco se ha querido dar detalles del hecho.

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