La pareja del agente inmobiliario acusado de la muerte de una clienta en Pallaresos cambia de versión y dice ignorar donde estuvo él aquella mañana

Carmen Gallart, una vecina de los Pallaressos, desapareció el 18 de junio de 2015 y aún no se ha encontrado su cadáver. Juzgan a la Audiencia Provincial de Tarragona a Ramon Franch por su muerte.

La víctima, en una foto cedida a Diari Mes.

Si en septiembre de 2016 la pareja del acusado por la muerte de Carmen Gallart declaró que sabía que él, Ramon Franch, había ido a mostrar una casa a los Pallaresos, ayer dijo que se trató de un error de transcripción. M.L. ha cambiado aquella afirmación ante el juzgado de instrucción por un impreciso “fue a hacer gestiones” sin ubicar donde las hacía.

Ese mismo día, el 18 de junio de 2015, Carmen Gallart, la mujer presuntamente asesinada (aunque sólo se tiene constancia de su desaparición) fue vista por última vez en una parada de autobús de los Pallaresos. La Audiencia Provincial de Tarragona juzga uno de los casos que más expectación ha levantado en la ciudad y en algunas zonas de la provincia de Huesca, donde se sospecha que puede estar su cadáver, aunque las gestiones que se han realizado para encontrarla han sido infructuosos hasta ahora.

Franch volvió a casa a las tres de la tarde sin que es detectara ninguna anormalidad en su comportamiento. Después de comer, ha declarado su pareja, continuó haciendo “gestiones suyas”. Las acciones del agente inmobiliario los días siguientes no tuvieron nada de extraño. Al día siguiente, viernes, fue a cenar con unos antiguos compañeros de estudios de Lleida, que han declarado que su comportamiento era normal, y el sábado hizo una salida en moto, como solía hacer a menudo.

En la instrucción del caso se hace referencia a un vehículo que Franch pidió a una amiga. Aunque en este vehículo se encontró alguna muestra de sangre de la víctima, él ha declarado que lo utilizó para hacer seguimientos a su mujer, ya que sospechaba que mantenía una relación paralela. Ella ha confirmado que los celos de él hicieron tambalear la relación, que prácticamente estaba rota.

Una de las cartas que tenía en la manga el abogado defensor del agente inmobiliario de Tarragona eran dos testigos que han declarado que dos días después la vieron en un comercio de la ciudad. Este hecho añade complejidad al caso judicial, ya que si esto se pudiera demostrar todo el procedimiento se debería anular y desaparecería la acusación de homicidio.

El agente inmobiliario y la víctima tenían una causa judicial previa por una presunta estafa. Este es uno de los móviles, según el fiscal, que habrían llevado a Franch a matar la Carmen Gallart, que cuando hablaba de él decía que “la había enredado”.

 

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