La Justicia alemana comienza hoy la búsqueda de responsables de la muerte de Clara Zapater y Marta Acosta

Tras siete años de lucha, los padres han conseguido reabrir el caso por las irregularidades en la organización del concierto de Duisburg, donde murieron 21 jóvenes, entre ellos las dos tarraconenses.

Dos chicas murieron en el concierto de Love Parade en 2010
Clara Zapater (izquierda) y Marta Acosta murieron en el concierto de la Love Parade en 2010.

Tras una larga lucha que ha durado siete años, la Justicia alemana comenzará hoy a juzgar el caso de la Love Parade, un concierto de música que debía celebrarse en la ciudad alemana de Duisburg, en el que murieron 21 jóvenes en 2010. Entre las víctimas se encontraba Clara Zapater, de Tarragona, y Marta Acosta, de Cambrils. El juicio es la consecuencia del tesón de las familias Zapater-Caminal y Acosta-Mendoza, que no dudaron en hacer una recogida de centenares de miles de firmas para pedir que se depurasen responsabilidades, tras conocer que el Tribunal de Duisburg había cerrado el caso sin tan siquiera juzgarlo.

Aquella vulneración de los derechos fundamentales de los perjudicados, y una clara indefensión, se intenta amortiguar ahora con algunos peros. Uno de ellos es que en el banquillo no se sientan los que, para Zapater, son los responsables de aquella desorganización que llevó a “meter” a más de un millón y medio de personas donde sólo cabían poco más de 500.000. No son otros que el alcalde de la ciudad de Duisburg en 2010, Adolf Sauerland, y el empresario que organizó el festival Love Parade, Roy Schaller, así como el jefe de policía responsable de la seguridad.

Miedo a la prescripción

Francisco Zapater, un abogado tarraconense estimado en Tarragona, ha conseguido la empatía de toda la ciudad, que ahora contempla con agrado que se vea algo de luz en un caso tan opaco. No en vano, los familiares de los fallecidos y heridos obtuvieron muy poca información durante los seis años que duró el proceso hasta su archivo. Sus abogados no pudieron actuar como sería de recibo y todo se dejó en manos de un fiscal que lo único que consiguió fue que se cerrase el caso.

Zapater expresa su termor a que “si el 24 de julio de 2020 (diez años desde la tragedia) no se ha dictado sentencia, el juicio quede automáticamente prescrito, y todo el esfuerzo habrá sido el valde”.

Una sala de juicio “especial”

El aforo de más de 500 asistentes al juicio ha provocado que la vista deba utilizar una sala mucho mayor que la que dispone el Tribunal de Duisburg. Así que se ha habilitado una sala en el Centro de Congresos de Düsseldorf. El juicio dará comiendo a las nueve de la mañana de hoy, 8 de diciembre. Como no puede ser de otra manera, ellos asistirán a las sesiones durante el mes de diciembre y las que consideren más relevantes a lo largo del año 2018, explica la familia.

Las familias esperan que la justicia alemana aclare quiénes fueron los responsables de la muerte de 21 jóvenes -entre ellos sus hijas- y de los más de 500 heridos, en el concierto de la Love Parade de 24 de julio de 2010. “Nos gustaría que las conclusiones del juicio mejoren los protocolos para que tragedias como esta no se vuelvan a repetir en el futuro”.

 

 

Sé el primero en comentar

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*