Unas amenazas por motivos pasionales conducen a descubrir un hurto en una ermita de Vilaverd y una plantación de marihuana

Los investigadores de los Mossos han detenido a tres personas, un hombre por el hurto del mobiliario del santuario de la Virgen de Montgoi y una pareja por cultivo y tráfico de marihuana.

Santuari de la Mare de Déu de Montgoi / Foto: Jordi Gili

Los Mossos de Valls han detenido y puesto a disposición judicial a un hombre de 26 años, de nacionalidad española y vecino de Vilaverd, como presunto autor de un delito de hurto cometido en 2016. En la misma operación se detuvo a un hombre y una mujer, de 39 y 48 años, ambos de nacionalidad española y también vecinos de Vilaverd, como presuntos autores de un delito contra la salud pública en la vertiente del cultivo y el tráfico de drogas, informa la Policía catalana.

La investigación comenzó el pasado 1 de enero a raíz de una denuncia por amenazas donde un hombre acusaba otro de haberlo intimidado con un cuchillo. Una vez comprobado el hecho, los agentes pudieron averiguar que la disputa se había producido por motivos sentimentales. Durante las actuaciones policiales, uno de los hombres acusó la otra parte de haber cometido un hurto de mobiliario de una zona de recreo de Vilaverd y también del tráfico de drogas.

La Unidad de Investigación se hizo cargo del caso y hacer las comprobaciones para contrastar la información sobre el hurto y el delito contra la salud pública. En cuanto al hurto, los mozos habían recibido una denuncia a finales de 2016 donde se explicaba que alguien había desmontado y sustraído varios bancos y mesas de madera que estaban junto al santuario de la Virgen de Montgoi en Vilaverd. Todo ello, por un valor superior a los 3.500 euros.

El pasado 1 de febrero, los mossos detuvieron al hombre de 26 años como presunto autor del hurto del mobiliario de Vilaverd. Ese mismo día, los investigadores hicieron una entrada en la casa del municipio donde habían visto que había las maderas sustraídas. Los mossos recuperaron las maderas y vieron que en un almacén anexo había una plantación indoor de marihuana con 77 plantas, focos de luz, ventiladores y extractores de aire entre otros utensilios destinados al cultivo intensivo de la droga.

Los investigadores calculan que con la infraestructura localizada, los detenidos podían hacer cuatro cosechas al año y que el valor en el mercado ilícito de cada recogida rondaría los 16.000 euros.
Ante estos hechos, los mossos detuvieron a la pareja que residía en la casa como presuntos autores de un delito de cultivo y tráfico de drogas.

Los detenidos quedaron en libertad tras declarar en la comisaría con el compromiso de presentarse cuando sean requeridos ante el Juzgado de Instrucción en funciones de guardia de Valls que instruye el caso.

 

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