Misterio sobre el origen del vídeo pedófilo que se distribuye por WhatsApp en Cataluña

Los Mossos alertan de que guardar el video o enviarlo constituye un delito, así que se aconseja borrarlo y comunicar su recepción.

El misterioso caso de un vídeo de pornografía infantil que dos mujeres marroquíes difundieron a un grupo de padres de una escuela de Vilanova y la Geltrú continúa, ya que aún se reciben denuncias por la recepción de este material pedófilo. Las dos mujeres que se detuvieron el pasado viernes y que ingresaron en prisión no quisieron dar pistas de dónde había salido las imágenes que difundieron. Los engaños, las contradicciones y los silencios a las preguntas, tanto de la policía como del juez, provocaron su ingreso en prisión.

La Policía Catalana, ante la posible viralidad de un vídeo sexual tan cruel y que afecta a un niño, ha alertado a la ciudadanía de las acciones que deben seguir en caso de recibir estas imágenes y que se resume en dos: borrar inmediatamente el archivo y ponerlo en conocimiento de los Mossos. De momento, se han recibido dos denuncias en Santa Coloma de Gramenet y Barberá del Vallés, los denunciantes también son de origen árabe, y la explicación es que hay un mensaje en vídeo en su lengua donde se pide su difusión para que los padres del niño -víctima- puedan reconocerlo.

Los investigadores advierten que guardar o enviar el video en cuestión puede provocar una acusación grave por la comisión de un delito, «sea con la intencionalidad que sea», ya que se estaría colaborando con los autores de los abusos sexuales de menores y con el colectivo que consume este tipo de material tan sensible. El Código Penal (LO 10/1995) contempla la distribución, exhibición, ofrecimiento o facilitación de la difusión de pornografía infantil con pena de prisión de uno a cinco años. En caso de recibir este material audiovisual se puede comunicar al correo electrónico internetsegura@gencat.cat

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