Un «ejemplar» inspector de trabajo, ya jubilado, detenido por pedir dinero para perdonar multas falsas

Le han imputado un total de 16 delitos de usurpación de las funciones públicas, 8 delitos de estafa, 2 más en grado de tentativa, y 9 delitos de falsificación de documento público.

No sabemos si era una práctica que ya hacía antes de jubilarse, pero lo que sí está claro es que este inspector de trabajo conocía bien como sacarse un dinero «extra» con su trabajo. Los Mossos lo detuvieron para simular que seguía en activo y para ofrecerse a establecimientos de Barcelona a retirar una presunta sanción del organismo donde simulaba que trabajaba aún a cambio de dinero. El hombre, de 64 años, se dirigía establecimientos donde los responsables eran personas extranjeras, con barrera idiomática y con falta de información en la legislación vigente, para realizar inspecciones de trabajo falsas. Pedía documentación tanto del local como de los trabajadores, tomaba notas de todos los datos y efectuaba una sanción.

Gracias a su alta formación en este campo, ya que el detenido también es autor de varios libros de derecho y doctorado en esta materia, generaba confianza con las víctimas, que accedían a sus proposiciones por desconocimiento. A raíz de esta detención, pasó a disposición judicial y quedó en libertad con cargos. Pero, pocos días después, el 4 de marzo, agentes del Grupo Operativo de Investigación de la Unidad Regional de Instrucción de Atestados lo volvió a arrestar por los mismos hechos en otro establecimiento. Esta vez, el «falso» inspector de Trabajo y Seguridad Social del Ministerio de Trabajo e inspector de Trabajo de la Generalidad de Cataluña también quedó en libertad. Las dos detenciones se pudieron realizar con rapidez, ya que las víctimas avisaron al teléfono de emergencias. Los investigadores le han imputado un total de 16 delitos de usurpación de funciones públicas, ocho delitos de estafa, dos más en grado de tentativa, y nueve delitos de falsificación de documento público.

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