Las familias de los agentes rurales asesinados en Lleida se querellan contra once cargos de Agricultura

Las familias de los dos agentes rurales asesinados en la comarca del Segrià y la Agrupación de Agents Rurals de CCOO se han querellado contra once cargos del Departament d’Agricultura de la Generalitat, a los que consideran coautores de un delito contra la seguridad de los trabajadores y un delito de homicidio imprudente. Los sindicalistas consideran que, a pesar de no tener dolo, sí incumplieron las responsabilidades que recaía sobre ellos a la hora de poner en marcha medidas de seguridad y prevención para proteger a los agentes.

Las querellas que se presentaron este lunes a los Juzgados de Lleida van dirigidas contra el secretario general del departamento; la directora general de Montes; el subdirector General del Cuerpo de Agentes Rurales (CAR) y su inspector jefe, entre otros. Ambas querellas, una como acusación particular y la otra popular, en los mismos términos consideran los demandados «coautores principales en ambos delitos, por ser obligados legalmente facilitar protocolos, equipos y otras medidas de prevención de riesgos laborales para la seguridad y salud de los agentes «. Se basa esta querella criminal en la idea de que si las víctimas hubieran tenido medidas de protección adecuadas, el hecho no habría sucedido.

Se afirma en la querella que e desde 1986, agentes del cuerpo habían sido encañonados con armas de fuegon en 22 ocasiones anteriores,. La regulación, desfasada y obsoleta -según los actuantes- conlleva unos riesgos laborales inadecuados para los miembros de este cuerpo. Según los sindicalistas era una cuestión de tiempo que pasara una desgracia.

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