Vendía grabados falsos de Picaso desde Reus utilizando la identidad de un fallecido

Manipulaba certificados de autentificación para demostrar que eran obras auténticas, que vendía a precios muy bajos

El Cuerpo Nacional de Policía en Tarragona ha detenido a un hombre que comercializaba litografías y grabados falsificados de reconocidos autores a través de Internet utilizando el nombre de un difunto, han informado fuentes policiales. Las obras eran ofertadas a precios muy inferiores al establecido en el mercado y para dar veracidad al fraude iban acompañadas con certificados de autenticidad también fraudulentos. En los registros practicados se han intervenido 60 litografías de Tapies, Barceló y Picasso, entre otros reconocidos pintores; la maquinaria y los equipos necesarios para la actividad criminal, abundante documentación, 15.000 euros en metálico y una pistola de fogueo. El pasado mes de noviembre se detectó la venta por Internet, a precios muy inferiores a los del mercado, de numerosas obras gráficas de reconocidos artistas que no eran comercializadas por los legítimos titulares de los derechos de propiedad intelectual. Las primeras investigaciones ya permitieron averiguar que las falsificaciones eran vendidas por una empresa con sede en Tarragona, que resultó ser ficticia, y cuyo titular era un anciano fallecido.

El avance en la operación policial determinó que un familiar del difunto había trabajado en una empresa de litografía con sede en Vila-Rodona, localidad próxima a la población de residencia del fallecido. Así, el propietario del citado taller habría obtenido, abusando de la confianza o en un descuido, la filiación del anciano sin autorización ni conocimiento de su familia con la finalidad de suplantar su personalidad y buscar impunidad en la comisión de su actividad criminal. Trasladada la empresa litográfica a Reus, el detenido habría continuado generando obras de reconocidos artistas a partir de fotografías a las que insertaba su cotizada firma, dotándolas de un certificado de autenticidad que también resultaba estar falsificado. La producción era comercializada a través de una conocida plataforma de Internet a unos precios muy inferiores a los del mercado.

 

Port de Tarragona