El agente de la Guardia Urbana de Barcelona hallado en un maletero en Castellet murió de tres disparos

La autopsia confirma que se trata probablemente de un asesinato y aleja la hipótesis de que el hombre muriese a causa del fuego.

A tenor de las circunstancias en las que fue hallado el cadáver del agente de la Guardia Urbana en el maletero de un coche, incendiado junto al pantano de Foix, se pensó en que podría haber muerto carbonizado. Pero no es así, según publica Crónica Global, el resultado del informe forense determina que se trata de una ejecución mediante varios disparos en la espalda. El asesinato podría ser consecuencia de un ajuste de cuentas. Se trata de un virtuoso trabajo de los agentes de la Policía Científica de Mossos, ya que el cadáver se encontraba calcinado y en esas circunstancias existen muchas complicaciones para hallar un resultado exacto. Por ejemplo, realizar una prueba de ADN, que en algunos casos a causa de las altas temperaturas el rastro genético desaparece.

El agente asesinado se encontraba separado del servicio a causa de una agresión a un motorista y actualmente se encontraba convaleciente por una intervención quirúrgica. Pese a que se trata de una complicada investigación, aún lo es más cuando vinculada a la víctima se halla un caso de difusión de imágenes sexuales de la novia del fallecido, que está pendiente de juicio y que ha tenido que ser aplazado debido a esta muerte.

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