Un chantaje sobre la muerte de un mantero pudo ser el origen del asesinato del urbano de Barcelona

El descubrimiento de la infidelidad de su pareja por parte de la víctima fue el detonante de todo el caso, del que día a día se conocen detalles más sórdidos.

El caso del cadáver de un agente de la Guardia Urbana hallado en el maletero de un coche calcinado junto al pantano de Foix, parece tener un episodio más sórdido cada día. Si ayer el juez tomó declaración a un testigo «secreto», algo que nadie conocía, hoy llegan informaciones a los medios de comunicación relacionada con un presunto chantaje que podría ser el detonante del asesinato. La primera hipótesis del crimen estaba centrada en el descubrimiento de Pedro R. de la infidelidad de su pareja, Rosa, que habría vuelto a estar vinculada sentimentalmente con el otro agente detenido, Alberto, con quien mantuvo en el pasado una relación. Ahora, las nuevas informaciones que surgen de los relacionados con el caso, hablan de un posible chantaje como venganza tras haber descubierto la relación de Rosa. Este podría estar relacionado a la información que poseía Pedro sobre una actuación policial realizada el 8 de agosto de 2014. Ese día, Rosa y Alberto participaron en un enfrentamiento con un mantero que murió al día siguiente tras saltar una valla en Montjuic, sin sospechar que tras ella había un precipicio de más de 30 metros de altura. Según el informe policial que levantó la Guardia Urbana, el mantero habría herido previamente en la pierna a Rosa. El hecho sucedió en las proximidades de las escaleras de Forestier, cerca del Mirador de Montjuic.

Los Mossos d’Esquadra se encuentran actualmente supervisando esa actuación policial, que fue archivada sin que se detectara una actuación dolosa por parte de los agentes municipales. Se intuye que si Pedro R. podría «hablar» de un tema cerrado, es que algo más podría haber en el caso que no se sepa. La policía catalana no tan sólo se centrará en este caso, sino que revisará algunos en los que los detenidos hubiesen tenido participación. Lo que sí se conoce es que Alberto, presunto amante de Rosa, ya fue condenado en 2013 por una agresión que fue considerada por la autoridad judicial como gratuita, ya que la víctima no opuso resistencia.

Ayer prestaron declaración los detenidos durante horas y tras ese testigo inesperado. Posteriormente, la jueza encargada del caso -que les envió a prisión- consideró necesario que los médicos forenses valorases la situación psíquica de Rosa, que se encuentra también relacionada con un caso que se ha venido en denominar popularmente como «pornovenganza», ya que supuestamente otro miembro del cuerpo de seguridad municipal distribuyó una fotografía de ella en actitud sexual.

 

 

 

 

 

 

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