El propietario de las tocinerías Puig-Gros de Lleida ingresa en prisión por el asesinato de su cuñado, hallado en el maletero de su coche

El detenido se ha mostrado dispuesto a declarar y dar todo tipo de detalles del caso, en el que no se descartan más detenciones.

El juez ha ordenado prisión sin fianza para el empresario leridano Josep Puig-Gros, que ha declarado esta mañana en el juzgado de Lleida que instruye el presunto asesinato de su cuñado, Eduard Ardiaca Olalla. La víctima fue vista por última vez el pasado lunes en la localidad leridana de Albesa. Su familia había denunciado la desaparición al día siguiente, el martes 19 de junio. Los Mossos sospecharon desde el primer momento de su cuñado, Josep Puig-Gros, al que llamaron a declarar el miércoles. Allí, en la comisaría, le detuvieron de forma cautelar.

El cadáver de Ardiaca, que tenía 42 años, fue descubierto ayer con heridas de disparos en su cuerpo, que habían originado un charco de sangre debajo del coche. Algunos vecinos, especialmente en un bar cercano, comenzaron a detectar el olor que desprendía el coche, que fue multado el pasado lunes, probablemente el mismo día del asesinato. Sin duda la descomposición que producían las altas temperaturas que se han vivido estos días en la ciudad aceleraron la rápida descomposición.

El detenido, Josep Puig-Gros, de 47 años era socios de la empresa cárnica Cansaladeries Puig-Gros, eso debió ser el inicio de la investigación ante la sospecha de desacuerdos debido a la gestión o beneficios de la firma. No obstante, Ardiaca no tenía en las tocinerías su principal actividad laboral, ya que trabajaba en una empresa cervecera, además de poseer su propia empresa, llamada Arsenardiola. 

Los vecinos de la calle declararon a los Mossos que vieron a dos personas descender del vehículo y grabar en vídeo la posición del coche, tanto era así que incluso pensaron que podrían ser youtubers. Esta circunstancia hace pensar que pueda haber algún cómplice o cooperador necesario en el caso. Dentro de las hipótesis que se barajan, no se descarta que pueda haber participado algún sicario.

 

Port de Tarragona