El Supremo absuelve al policía municipal de Girona que custodiaba a un detenido que se ahorcó en la celda

Considera el alto tribunal que las acciones del policía no pueden ser calificadas como homicidio imprudente al no estar tipificadas y por considerar que el fallecido se quitó la vida voluntariamente.

El Tribunal Supremo considera que un policía municipal de Girona no valoró de forma adecuada la situación de peligro momentos antes de que un detenido se ahorcase en la celda. Por ese motivo, confirma la sentencia absolutoria (homicidio imprudente) que ya dictó la Audiencia Provincial de Girona, pero que recurrió la acusación particular, representante de los derechos de la familia del fallecido. El policía intervino en un primer intento de suicidio previo, que evitó, pero al ver que el hombre dormía se confió y abandonó los calabozos. El detenido acabó suicidándose, el 11 de julio de 2012, utilizando su propia camisa.
El alto Tribunal considera que no están tipificadas las decisiones que tomó el policía para impedir la muerte del detenido, que no están amparadas en el delito de homicidio imprudente del que se le acusaba. El Ministerio Fiscal retiró su acusación, pero las acusaciones particulares pedían cuatro años de prisión para el agente, al que también solicitaban que pagase 200.000 euros a la familia.
El hecho de que el detenido de quitase la vida «de forma voluntaria», tal como consta en los hechos, «no son ni podrían ser de ninguna manera» constitutivos de un delito de homicidio imprudente por parte del agente, ya que el único sujeto activo del hecho fue el propio detenido. No obstante, sí que considera que podría haber solicitado a los servicios médicos o haber avisado a sus superiores después de varios intentos del detenido por quitarse la vida esa noche.
Port de Tarragona