Los perros complican una operación contra el tráfico de drogas que actuaba en el barrio de la Marina de Barcelona

Uno de los perros, de raza peligrosa, mordió un agente que tuvo que ser atendido en un centro hospitalario. Al llegar la policía un detenido intentó esconder la droga en el WC.

Ya sabemos que los cuerpos policiales suelen bautizar las grandes operaciones. Si se tuviese que poner nombre a ésta, sin duda debería haber denominado «Operación PERROS». ¿Por qué? Por qué han sido los animales los protagonistas, que no sabían que defendían a delincuentes, y que los malos no eran los que entraban sino los que estaban allí. Uno de los Mossos participantes tuvo que ir a un hospital después de una mordedura de un perro peligroso, de los siete que estuvieron «presentes» mientras se hacían registros. La intervención la ha protagonizado la Unidad de Investigación de la comisaría de los Mossos de Sants-Montjuïc, que detuvieron el lunes 10 de julio cuatro hombres de 37, 31, 41 y 45 años, de nacionalidad marroquí los dos primeros, y española los otros dos, y también dos mujeres de 47 y 38 años, de nacionalidad española, como presuntos autores de un delito contra la salud pública por tráfico de drogas, defraudaciones de fluido eléctrico y pertenencia en grupo criminal.

La Unidad de investigación de la comisaría de Sants – Montjuic tuvo conocimiento a través de quejas vecinales y del trabajo de los agentes de la oficina de relaciones con la comunidad, que desde el mes de abril se repetían varias acciones relacionadas con tráfico de drogas que generaban malestar en el barrio de La Marina del Puerto. Esta unidad comprobó los hechos y se iniciaron diversas gestiones para detener los delitos y detener a las personas implicadas. Este lunes 10 de julio efectivos del Grupo Especial de Intervención, de la Canina, de Seguridad Ciudadana y del Área Regional de Recursos operativos de la Región Metropolitana de Barcelona conjuntamente con los investigadores han participado en los seis registros y entradas judiciales en los domicilios donde vivían y desde donde traficaban los detenidos a los que se les acusa de pertenencia a grupo criminal.

El dispositivo para detener la venta de drogas en las calles Aviador Ruiz de Alda y Aviador Franco ha permitido desactivar dos puntos de venta de cocaína, hachís y marihuana, y desmantelar dos plantaciones de marihuana con su infraestructura preparada para el cultivo simultáneo de 200 plantas . Se localizó el piso donde los responsables del grupo criminal escondían la droga que posteriormente se vendía al gramo en los puntos de venta, llegando a tener una afluencia de 60 compradores diarios. El dispositivo se cerró con seis entradas simultáneas en los domicilios de estas calles con intervenciones de 200gr de cocaína, 240gr de hachís, 5gr de metanfetamina, y 2.000gr de marihuana con lámparas y transformadores para mantener las 200 plantas de esta sustancia, utensilios como balanzas de precisión, y envoltorios, y más de 10.000 euros en billetes fraccionados.

En una de las entradas, un perro de raza peligrosa que se encontraba en una de las habitaciones mordió uno de los policías en el antebrazo izquierdo, por lo que fue trasladado a un centro médico para administrarle vacuna antitetánica. En total había siete perros en diferentes domicilios de los que se hicieron cargo vecinos y también servicios municipales de la perrera. Los seis detenidos han pasado hoy, miércoles 12 a disposición judicial tras declarar en comisaría. Dos de los cuatro hombres tienen cinco y tres antecedentes por hurtos y tráfico de drogas. Aún quedan detenciones pendientes sobre personas investigadas.

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