Ingresan en prisión a una pareja que robó en 25 ocasiones a ancianos cuando salían de bancos del área metropolitana de Barcelona

Los ladrones utilizaban el método conocido como "cogoteros" que consiste en controlar a las personas mayores en el momento que retiran dinero.

Los Mossos han detenido a dos personas, una mujer de 55 años y un hombre de 43, como presuntos autores de 25 hurtos y robos violentos por el método conocido como «cogoteros» cometidos contra personas de edad avanzada. Esta tipología delictiva consiste en cometer robos con violencia o hurtos a personas que salen de entidades bancarias después de haber hecho un reintegro, especialmente en los casos de extracciones de grandes cantidades de dinero. Uno de los hurtadores vigila previamente las posibles víctimas, personas generalmente de edad avanzada, y selecciona uno. En el momento que sale del banco la marca para avisar a un ladrón que se espera fuera.

Una vez localizada la víctima le hacen un seguimiento hasta una zona poco transitada o hasta la portería de su casa y la abordan con el objetivo de distraerla con cualquier pretexto y así poder robarle el dinero con habilidad sin que se dé cuenta. Si no lo consiguen de este modo, no dudan en utilizar la intimidación y la violencia para consumar el robo.

En este caso la investigación se inicia en enero de 2017 después de un robo a una mujer de más de 80 años en el distrito de Nou Barris de Barcelona. La anciana explicó que un hombre y una mujer habían entrado tras él cuando entraba en la portería de su casa y que la acompañaron hasta que accedieron al ascensor. Una vez allí la empujaron y le sustrajeron los 500 euros que acababa de sacar de la entidad bancaria.

En los meses posteriores hubo tres casos más, también en el distrito de Nou Barris, llevados a cabo con el mismo método. En todos los casos se repetía la misma secuencia: abordaban a la víctima desde su trasero y le echaban agua para simular que se había manchado. Entonces los ladrones se ofrecían para ayudarla a limpiarse. En este momento aprovechaban de su confusión para sustraerle el dinero sin que se diera cuenta. En algún caso cuando la persona desconfiaba o los pillaba la empujaban para huir con el botín, siempre de cantidades de entre 300 y 600 euros. En este punto de la investigación los agentes comenzaron a analizar hechos coincidentes que se pudieran haber producido en el resto de distritos de Barcelona o en localidades cercanas del área metropolitana. De este modo pudieron constatar que los ladrones habían cometido otros robos.

En algunas ocasiones cambiaban el método de la mancha por el uso de un ramo de flores o de una caja de grandes dimensiones cuando entraban con las víctimas en el ascensor. La finalidad era crear un clima de confusión y distracción provocado por el hecho de ponerle el ramo o la caja encima de la cara de la víctima simulando impericia o una causa accidental. De esta manera conseguían que la persona se agobia y el otro ladrón lo aprovechaba para poner la mano en el interior de los bolsillos o del bolso de mano y le hurtar el dinero.

A pesar de que durante los primeros trimestres del año los investigadores constataron un número importante de hechos de características similares no fue hasta el 5 de octubre que los agentes de la Unidad de Investigación de Santa Coloma lograron detener a los ladrones como autores de cinco hechos de las mismas características a los que estaban siendo investigados. Esta detención permitió poderlos poner cara, ya que era la primera vez que eran detenidos en nuestro país.

Este hecho precipitó la resolución de la investigación que había sido complicada hasta entonces debido a la profesionalidad delictiva de la pareja, no sólo por las precauciones que tomaban cuando actuaban sino porque también las tomaban en su vida cotidiana.

A pesar de estas dificultades el 16 de noviembre los investigadores los detuvieron en Barcelona y se les relacionó con 25 hechos cometidos en Barcelona, ​​Cornellà de Llobregat, Gavà y Sant Adrià del Besòs. Además, después de esta última detención se ha podido vincular con más hechos cometidos en el año 2017 en otras poblaciones como L’Hospitalet de Llobregat o Sant Andreu de la Barca. La investigación continúa abierta y también se les atribuyen robos cometidos en el año 2015, lo que evidencia que durante mucho tiempo han actuado de manera continuada y han podido eludir la acción policial. Los investigadores estiman que se habrían apropiado de unos 30.000 euros con esta modalidad delictiva. Los detenidos pasaron a disposición judicial el 18 de noviembre y el juez decretó el ingreso en prisión para ambos.

 

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