Versiones contrapuestas en una presunta agresión por «catalanofobia» en un restaurante de Gijón

Desde el restaurante se afirma que la joven catalana había tirado a la mesa contigua una copa de vino.

Una joven catalana ha denunciado en las redes sociales y ante la Policía una supuesta agresión que habría sufrido junto a su marido en un restaurante de Gijón, publica el rotativo El Comercio. Alba Luna, la joven afectada, pidió a los que ocupaban la mesa contigua en el restaurante que dejasen de criticar a los catalanes ya que eso le incomodaba. Les hizo saber su origen y les pidió que cambiasen la conversación, ya que le incomodaba esa actitud crítica. Según su relato, tuvieron una reacción violenta contra ella, tanto esos comensales, como los responsables del restaurante. Dice que la echaron del restaurante acusándola de ser de la CUP.

La joven, casada con un asturiano, abandonó el local y acudió a otro cercano. Según su versión, al establecimiento entraron agentes de la Policía que le abordaron de forma «inadecuada» y llegaron a empujarla y agredirla.

La otra versión

Desde el restaurante se habla de una familia, con un hijo que trabajaba como funcionario en Vic, que conversaba sobre las elecciones catalanas cuando Alba «comenzó a decir que estaban insultando al pueblo catalán», señala el rotativo asturiano. Uno de los componentes de la familia le dijo que la conversación era privada, a lo que -según esta versión- la joven catalana cogió una copa de vino y se la tiró a los dos jóvenes, manchando paredes, manteles, sillas y cartas. Cuando uno de los que había manchado le pidió explicaciones, el marido de Alba medió de forma agresiva. El propietario del restaurante medió para que no fuese a mayores el altercado. Llamaron a la policía entre gritos de «fascistas» que lanzaba la joven catalana, relata El Comercio. Al final, la pareja se marchó sin abonar la cuenta, afirma José Luis Camacho, dueño del restaurante, ubicado en el barrio del Carmen.

 

 

 

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