Los Mossos descubren que el ‘secuestrado’ era quien sacaba el dinero del banco para pagar su propio ‘rescate’

Ha sido detenido por simulación de delito. Su mujer denunció la desaparición en Santa Coloma de Gramenet horas después de que él dijera que iba a la farmacia.

Comissaria de Mossos d'Esquadra de Santa Coloma de Gramenet / GM

Los Mossos seguían los movimientos bancarios de un hombre que llamó al 112 diciendo que estaba secuestrado en Santa Coloma de Gramenet. La sorpresa vino cuando a las cámaras de seguridad de su banco, donde se habían extraído dinero para el rescate que salía era él mismo secuestrado. Esto llevó a su detención por simulación de delito, informa la policía catalana.

El arrestado es un hombre de 34 años, de nacionalidad marroquí y vecino de Santa Coloma de Gramenet. Los hechos se remontan a la noche del 12 de febrero, cuando una mujer denuncia la desaparición de su marido a la comisaría de Mossos de Santa Coloma de Gramenet. La mujer explicó que la madrugada anterior su marido había ido a buscar una farmacia de guardia para que le dolían las muelas y no había vuelto, ni siquiera había ido a trabajar.

Al mismo tiempo que la mujer denunciaba estos hechos se dio la casualidad que el «secuestrado» estaba llamando al teléfono de emergencias 112 denunciando que unos hombres, con los que tenía problemas, la habían trasladado contra su voluntad a un local, donde lo tenían encerrado. Segundos después se cortó la comunicación, y el detenido colgó, ya que sentía pasos que se acercaban. A partir de estos hechos, la Unidad de Investigación de la comisaría de Santa Coloma de Gramenet inició gestiones con la entidad bancaria del presuntamente retenido contra su voluntad y pudieron constatar que se habían producido movimientos bancarios consecutivos en la cuenta corriente del presunto desaparecido, casi 4.000 euros en ocho extracciones diferentes.

A través de un cuidadoso análisis de las imágenes registradas en las entidades bancarias donde se hicieron los reintegros, se pudo comprobar que era el presunto secuestrado quien sacaba el dinero. Sin embargo, todavía existía la posibilidad de que el secuestrado fuera coaccionado o amenazado para realizar estas operaciones. Por este motivo se diseñó un dispositivo de vigilancia en diferentes entidades bancarias que dieron sus frutos: la mañana del 15 de febrero el desaparecido entró en una entidad bancaria solo para realizar un nuevo reintegro. Cuando los investigadores determinaron que no existía ninguna amenaza contra el desaparecido lo detuvieron para simular su desaparición. El detenido, que a estas alturas queda en libertad a la espera de que el juzgado le cite por el correspondiente juicio, se mostró bastante arrepentido por su acción y explicó a los agentes que su llamada tenía como única finalidad preparar una coartada ante su familia.

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