Los 5 puntos en los que fundamenta Tribunal de Derechos Humanos su sentencia sobre la quema de fotos del Rey

La sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos que ha considerado que la quema de fotografías del Rey no constituye un delito de odio, sino una manifestación de la libertad de expresión fundamenta en cinco puntos su decisión. Transcribimos de la sentencia original (traducida) estos cinco puntos en los que se basa esa consideración:

1.- Los actos de los demandantes fueron parte de una crítica política, no personal, de la institución de la monarquía en general y en particular del Reino de España. No fue un ataque personal contra el Rey de España orientado a insultar o vilipendiar a su persona.

2.- Los demandantes utilizaron una fotografía de gran tamaño del Rey, (que voltearon), y el fuego, no por una cuestión de odio o incitación de la violencia. Lo hicieron utilizando un evento para atraer la atención de los medios y simplemente utilizaban un cierto grado de provocación permisible para transmitir un mensaje crítico en el contexto de la libertad de expresión.

3.-No existió una intención para incitar a nadie a cometer actos violentos contra el Rey, a pesar de que se quemase una imagen del «mascarón de proa» del Estado. Esto se ha de interpretar como una expresión simbólica de la insatisfacción y protesta.

4.- No se puede deducir que existió incitación al odio o a la violencia a juzgar por los «accesorios» utilizados para organizar el evento y en el contexto que se produjo. Tampoco se podía establecer sobre la base de las consecuencias del acto, que no llevaba a un comportamiento violento o desorden. Los hechos no podían constituir discurso de odio, dada la irrelevancia del Artículo 17 de la Convención (prohibición de abuso).

5.-La pena impuesta a los demandantes: una pena de prisión que debía cumplirse caso de no pagar la multa, constituía una injerencia en la libertad de expresión que no era proporcional al objetivo legítimo perseguido o necesario en una sociedad democrática.

Port de Tarragona