Condenado por envenenar 19 perros y 10 gatos en la localidad tarraconense de Vinyols

Estudio de las muestras óseas que encontraron los agentes rurales. / Diari Més

El juzgado de lo penal número 1 de Reus ha condenado a un vecino de Vinyols i els Arcs a una pena de tres meses de prisión y a pagar una indemnización por provocar la muerte de manera intencionada de 19 perros, 10 gatos, un zorro y un faisán.

Los hechos sucedieron en el 2006 y el cuerpo de Agentes Rurales tuvo conocimiento a partir de varias denuncias que recibió de particulares por la muerte de sus mascotas con sintomatología de haber sido envenenadas. Los Agentes recogieron un gran número de fauna muerta en una zona con gran actividad cinegética y presuntamente relacionada con prácticas de uso de veneno altamente tóxico que imposibilitaba el asentamiento de especies salvajes y eliminaba la presencia de todas las domésticas (perros y gatos).

Los Agentes Rurales pudieron interceptar a dos personas en el momento que colocaban el veneno y constataron que habían muerto 19 perros, 10 gatos, un zorro y un faisán.

Los animales se encontraron todos muy cerca de la riera del Regueral, en el término de Vinyols i els Arcs, en una zona donde había una importante actividad cinegética, y las investigaciones determinaron que era un método que se había estado utilizando durante un largo periodo de tiempo. Las necropsias de los animales corroboraron que estos morían envenenados por un veneno altamente tóxico -tanto, que se prohibió el uso, la tenencia y la comercialización en el 2007 por el riesgo que implicaba para el medio ambiente y la salud humana- colocado en productos cárnicos o pescado para atraerlos.

En algunos, la fabricación de los cebos era muy profesional y eso provocaba que los animales, al ingerir el veneno, no murieran inmediatamente, cosa que les provocaba una muerte lenta y agónica. Los Agentes Rurales denunciaron los hechos ante el Juzgado de lo Penal 1 de Reus y en el juicio se presentó como acusación popular el Fondo para la Conservación del Buitre Negro, ya que el uso de veneno tiene un gran impacto en la conservación de especies protegidas.

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