Una docena de detenidos en todo el Estado por comprar imágenes de pornografía infantil que se grababan en Tortosa

Mossos y Guardia Civil han llevado a cabo una operación contra compradores de pornografía infantil a través de internet y correo postal, que se ha saldado con tres detenciones en Cataluña y nueve otros lugares del Estado relacionados con la compra de imágenes provenientes de grabaciones que se realizaron en Tortosa. Esta operación se inició a raíz de la detección de una situación de riesgo por parte del personal de la Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia (DGAIA) vinculado a un Centro Residencial de Acción Educativa de Tortosa.

Esta investigación nació a partir de la desarticulación de un grupo criminal el pasado 2016 durante una operación en la que se detuvieron a siete personas por múltiples delitos de abuso sexual a menores, producción y distribución de pornografía infantil. Las pesquisas realizadas por los Mossos permitieron constatar que se estarían efectuando abusos sexuales en un piso de Tortosa y que habrían registrado estas escenas de pornografía infantil. Los siguientes pasos posibilitaron la detención en mayo de 2015 de tres personas, dos de nacionalidad francesa y una de nacionalidad marroquí, que ingresaron en prisión una vez puestos a disposición judicial.

El análisis del material intervenido permitió identificar al resto de componentes del grupo organizado, que se ubicaban en Barcelona, ​​Bilbao y Valencia. Esta información dio lugar a cinco registros y cuatro detenciones. Estas personas habían sido detenidas en otras operaciones policiales donde su actividad criminal también se centraba en la corrupción de menores de la calle. El domicilio de Tortosa tenía preparado para su distribución postal cerca de 1500 DVD y la productora tenía a disposición de los consumidores un catálogo con más de 2000 títulos.

La productora establecida por el grupo criminal había estado en funcionamiento entre los años 2008 y 2015, últimos años en los que incorporaron la distribución a través de Internet. Del análisis efectuado de las imágenes intervenidas en las dos fases de la operación, los menores implicados y de las actividades en internet, los investigadores detectaron 28 dominios en la red desde donde se estaba distribuyendo el material, 12 terabytes de información, más de un millón de fotografías y vídeos de pornografía infantil y más de 1000 DVD.

Sus dominios con más actividad para obtener beneficio económico fueron «madeinbled.com», «sexectoticboyz.com» y «erectboyz.com». Los investigados utilizaron los sellos comerciales o marcas en los archivos gráficos producidos y comercializados mediante su actividad criminal.

Los agentes comprobaron que gran parte del material de pornografía infantil difundido era producido por el propio grupo criminal mediante la captación y explotación sexual de menores que se encontraban en situación de riesgo marginal en las localidades de Barcelona, ​​Tortosa, Valencia y Marruecos.

Un ejemplo del gran volumen de trabajo que ha supuesto esta investigación, son las tareas policiales que los Mossos ha llevado a cabo para identificar a los menores implicados. Los investigadores tuvieron que revisar más de 5000 fichas de menores para poder llegar a identificar cuatro, además de hacer un análisis detallado fotograma a fotograma que posibilitó la identificación de 27 víctimas y el establecimiento de la existencia de un mínimo de 52 víctimas más.

Las nacionalidades de los menores se situaban en países del norte de África, del Este, del continente asiático y de España. También constataron que buena parte de las imágenes habían sido producidas en viajes realizados entre los años 2000 y 2015 en Sri Lanka, Túnez, Camboya, Laos, Tailandia, Singapur, República Checa, Kenia, Francia, Java y Bali. Este material pedófilo era producido con ánimo de lucro ya que el difundían por internet y por vía postal, previo pago. El estudio patrimonial realizado demostró que sólo en tres años el líder del grupo recibió más de 80.000 euros. La investigación también permitió constatar la existencia de unas 80 víctimas menores de edad, de las que se identificaron en la mayor parte.

Operación Ebisu

Una vez terminada la fase operativa de la Operación Trinity, se analizó minuciosamente toda la información intervenida en los registros realizados. Mediante este estudio se obtuvo información de las vías utilizadas por el grupo criminal para la venta de pornografía infantil, realizada a través de Internet en varios sitios web creados al efecto y por correo postal.

El número de compradores sobre los que se obtuvo información ascendía a un total de 54, repartidos por toda España y otros países. Una vez realizadas las gestiones necesarias para identificar plenamente a los compradores, se activó de nuevo la colaboración entre Mossos y la Guardia Civil para llevar a cabo la operación Ebisu.

En el marco de esta nueva operación, que duró cerca de diez meses, se han llevado a cabo en Cataluña cinco entradas y registros por parte que ha durado cerca de diez meses, se han llevado a cabo en Cataluña cinco entradas y registros por parte de los Mossos y 20 por parte de la Guardia Civil en el resto del Estado. En Cataluña los Mossos han detenido a tres personas y han encartado como investigados a nueve más por varios delitos de corrupción de menores y, para el su parte, la Guardia Civil ha realizado nueve detenciones y ha encartado 22 personas como investigadas en diferentes puntos de España.

El tipo básico por el que se inició la operación fue el acceso / tenencia de pornografía infantil, pero las diferentes gestiones operativas realizadas y el análisis del material encontrado durante los registros permitieron encontrar evidencias de otros delitos relacionados.

Entre los casos más destacables se le encuentra un de ocurrido en la demarcación de Ciudad Real. Durante el registro se localizó material pedófilo producido por el investigado en connivencia con una tercera persona. Una rápida intervención policial permitió la identificación, lo que conllevó una nueva detención horas después por producción de pornografía infantil.

En la provincia de Málaga se descubrió que uno de los investigados era un profesor de instituto, que se valía de su situación de prevalencia y autoridad respecto de sus alumnos para realizar algunos acercamientos que tenían una finalidad sexual.

En otro caso, en Cantabria, se detectó que el investigado trabajaba en una escuela infantil. Se hacía valer de su acceso a los menores para hacerles fotografías de carácter pedófilo y apropiarse de su ropa interior. En cuanto a Cataluña se descubrió -entre otros domicilis- una librería que había mantenido relaciones comerciales con la empresa, vinculada al grupo criminal, de lo cual se desprende que pudo manejar más de 1050 pedidos.

A nivel Internacional ha determinado que este grupo criminal efectuó más de 900 operaciones comerciales con más de 550 usuarios de 44 países. Esta actividad ya está en manos de las Oficinas de Coordinación Nacional de Interpol de los países afectados. La fase operativa de Ebisu se ha dado por finalizada por los dos cuerpos policiales, aunque el análisis de la información intervenida se prolongará durante varios meses más. Gracias a este trabajo sobre el material intervenido, se están encontrando nuevas informaciones útiles para desarticular otras redes de producción y distribución de material pedófilo que desembocarán en nuevas detenciones durante los próximos meses.

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