Mossos y Policía Nacional detienen a dos secuestradores de un hombre en Lloret de Mar, que fue liberado en Toledo

Una operación conjunta de Mossos y Policía Nacional han permite la detención de dos hombres e investigado un tercero, de nacionalidades española, colombiana y ecuatoriana, relacionados con el secuestro de otro hombre en Lloret de Mar en 2017. Uno de los arrestados participó directamente en el traslado del secuestrado y fue el encargado de custodiar la víctima en Toledo, el otro la custodió durante los cinco días que fue retenida en Cataluña y el tercero (el imputado) dio apoyo logístico al grupo de secuestradores. Una vez declaró se vio claro que le habían sustraído la tarjeta de crédito y la utilizaron para hacer pagos.

En junio de 2017 agentes de la Unidad Central de Secuestros de la DIC y de la Sección de Secuestros de la Policía Nacional liberaron en Toledo un hombre que había sido secuestrado en Blanes y detuvieron cinco de sus secuestradores, todos los cuales ingresaron en prisión. Fruto de estas detenciones y de la acción policial del equipo conjunto se logró nueva información que permitió iniciar una segunda fase de investigación.

Los investigadores analizaron toda la información recogida durante las detenciones, con lo determinaron los movimientos de los secuestradores mientras mantuvieron retenido el hombre desde que lo secuestraron en Lloret de Mar. Esto permitió identificar a la persona que había facilitado la casa a los secuestradores durante su estancia en Cataluña y se encargó de la custodia de la víctima durante cinco días, antes de que el grupo la trasladara en Casarrubios del Monte (Toledo). Este hombre de nacionalidad española cedió al grupo su domicilio, una casa de su propiedad ocupada en Cervelló.

Las pesquisas policiales también permitieron identificar a la persona que hizo de nexo de unión entre los grupos de Madrid y Cataluña. Un hombre de nacionalidad colombiana con domicilio en Arrollomolinos (Madrid), el cual tenía varios antecedentes para realizar robos con fuerza, con violencia y asaltos y que también había sido detenido por haber participado en una detención ilegal en 2012.

Los agentes también identificaron una persona que habría facilitado al grupo la logística para poder desplazarse de Cataluña en Madrid una vez materializado el secuestro, un hombre de nacionalidad ecuatoriana con domicilio en Madrid.

Con esta información el día 12 de junio los agentes establecieron un segundo dispositivo policial conjunto que permitió detener a los tres hombres, dos en la Comunidad de Madrid y uno en Cervelló. El mismo día los agentes realizaron la entrada y registro en el domicilio de Cervelló donde estuvo secuestrada la víctima, donde localizaron el habitáculo que el grupo condicionó para instalar el secuestrado.

La persona de nacionalidad colombiana pasaron a disposición del Juzgado de Guardia de Navalcarneros el día 13 y el juez decretó su ingreso en prisión provisional. El hombre de nacionalidad española pasó a disposición judicial el día 14 de junio del año 2017. El tercero ha quedado en libertad a la espera de que el juez lo cite a declarar.

Liberación de la víctima

Los hechos se remontan al mes de junio de 2017, cuando una mujer se presentó en la comisaría de Lloret de Mar para denunciar que había recibido una llamada, desde el teléfono de su marido, de un hombre que reivindicaba el secuestro de su marido y que le reclamaba un rescate de 1,5 millones de euros si quería que la liberaran con vida.

Rápidamente se activó la Unidad Central de Secuestros y Extorsiones de los Mossos que se hizo cargo de la investigación y del asesoramiento a los familiares además de informar inmediatamente al Juzgado de Instrucción 1 de Blanes que estaba en funciones de guardia, para solicitar las medidas urgentes para localizar la víctima y los autores del secuestro.

Las pesquisas concluyeron que el secuestro lo había llevado a cabo un grupo criminal experimentado formado principalmente por miembros de la Europa del este. Los agentes supieron que habían cambiado el rehén de ubicación en varias ocasiones y que disponían de conocimientos técnicos con el objetivo de evitar ser identificados por la policía.

Fruto de la investigación los agentes determinaron que «la voz» de los secuestradores se situaba en Madrid y que la víctima podría estar retenida en una zona sin determinar entre Madrid y Toledo. Por este motivo se estableció un equipo conjunto de investigación con la Sección de Secuestros y Extorsiones de la UDEV Central de la Policía Nacional con sede en Madrid.

El miércoles 21 de junio los investigadores lograron identificar una parte de los integrantes de banda. Aunque los miembros del grupo siempre tomaban muchas medidas con el fin de que la policía los descubriera, cómo hacer constantemente cambios de vehículo o adoptar medidas de contra-vigilancia para detectar la presencia policial.

El día 22 de junio los secuestradores se pusieron en contacto con la familia para darles un ultimátum: o hacían el pago o matarían al el rehén. El intercambio se tenía que hacer el mismo día por la tarde en el aparcamiento de un hotel de la A-42 que va de Madrid a Toledo.

Ante estos hechos los policías establecieron el mismo día un dispositivo policial conjunto para poder liberar al rehén de la manera más segura posible y poder detener a los secuestradores. Agentes de los Mossos y de la Policía Nacional acompañaron al hermano de la víctima desde Barcelona a Madrid donde tenía que hacer el pago del rescate.

Paralelamente, el mismo día 22 por la mañana, los policías localizaron el vehículo de uno de los sospechosos en Toledo, en la localidad de Casarubios del Monte. Los agentes detectaron varios miembros del grupo mientras hacían comprobaciones y vigilancias en las inmediaciones de un inmueble de la calle de la Villa.

Alrededor de las 15:00 h, unas horas antes de la cita para hacer el intercambio, observaron como intentaban introducir en la parte posterior de una furgoneta a la víctima, sentada en una silla de ruedas. Pero rápidamente desistieron de la acción posiblemente en sospechar que podía haber presencia policial en la zona e intentaron volver a esconderse dentro del inmueble.

En este momento los fines del operativo conjunto decidieron realizar las detenciones para detener a los secuestradores y evitar así eventuales represalias para el rehén. La rápida acción policial permitió rescatar a la víctima sana y ahorra además de arrestar a todos los miembros del grupo, salvo uno que consiguió escapar por el tejado de un edificio anexo.

La víctima, que fue trasladada al hospital de Móstoles parcialmente inconsciente como consecuencia de las drogas que el grupo le había suministrado, no presentaba más lesiones que las contusiones provocadas por los golpes recibidos y heridas en las muñecas producidas por las ligaduras.

El día 23 de junio se realizaron tres entradas y registros en domicilios de los secuestradores en Paracuellos del Jarama, illescas y Madrid. En el interior de uno de ellos se localizó y detuvo el miembro de la banda que había huido el día anterior y también se intervino cocaína, cogollos de marihuana y bellotas de hachís.

La víctima, una vez se recuperó de los efectos de las drogas, explicó a los investigadores que el día 12 de junio fue asaltada por varios individuos vestidos con chalecos de policía cuando regresaba en coche a su casa en Lloret de Mar. Los asaltantes lo golpearon y luego lo para drogarse además de taparle los ojos. A continuación lo introdujeron a punta de pistola en el maletero de un coche.

Los asaltantes lo llevaron hasta un primer escondite donde lo tuvieron retenido entre tres y cuatro días. La víctima estaba totalmente desorientada como consecuencia del suministro constante de barbitúricos y benzodiacepinas y de los golpes que había recibido.

Pasados ​​unos días los secuestradores suministrarle más drogas, lo pusieron unas gafas tapadas con cartón y una gorra en la cabeza para trasladarlo hacia un piso en un inmueble de una zona situada entre Madrid y Toledo.

El jefe de la banda, un hombre de nacionalidad rumana que actualmente estaba cursando estudios de medicina en una universidad de Madrid, es quien suministraba los medicamentos hipnóticos a la víctima. Este hombre había publicado varios anuncios donde se ofrecía para hacer de actor y modelo.

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