Cada una de las 90 comisarías de Mossos dispondrá de una pistola Taser, unida a una cámara grabadora y un desfibrilador

Els Mossos d'Esquadra incorporen les pistoles elèctriques, conegudes com a Taser, a partir d'avui

Las pistolas conductoras de electricidad tienen un vistoso color amarillo. / Mossos

Los Mossos incorporan las pistolas eléctricas, conocidas como Taser, a partir de hoy, lunes 25 de junio, informó la Policía catalana. El uso de este nuevo dispositivo ha comenzado en la región policial de Girona, a través de una prueba piloto en las comisarías de Girona, Blanes, Figueres y al Área Regional de Recursos Operativos (ARRO). En total, habrá 120 unidades repartidas por toda Cataluña y se prevé que la implantación «progresiva» se complete a principios de septiembre. La previsión es que haya un dispositivo para comisaría (90), que llevará el jefe de turno que es el responsable de Seguridad Ciudadana en cada turno, además de algunos repartidos en especialidades o grupos que apoyan en el ámbito de Seguridad ciudadana, como las ARRO.

La incorporación es fruto de un trabajo intenso de cuatro años que ha llevado a diferentes unidades del cuerpo a estudiar de forma exhaustiva toda la experiencia vivida por otros cuerpos policiales, informes y estudios homologados sobre el uso de esta herramienta, reuniones con sindicatos policiales, y con entidades de defensa de los derechos de los ciudadanos y en contra de la incorporación de los DCE. Merece mención aparte, la Comisión de Interior sobre el uso de las pistolas eléctricas que se hizo en el Parlamento de Cataluña, que generó un debate intenso que finalmente avaló la incorporación de esta herramienta con máximas garantías.

Unos 1.600 policías han recibido formación, las Taser las llevarán los jefes de turno y van ligadas al uso de una cámara (dispositivo personal de grabación) que registrará la actuación policial. Además, los mossos también llevarán desfibriladores por si fueran necesarios. El inspector portavoz del cuerpo, Albert Oliva, explicó que las pistolas eléctricas son una nueva herramienta «a medio camino» entre la defensa reglamentaria y el arma de fuego y que tienen tres objetivos: reducir el tiempo de inmovilización, garantizar la uso de la mínima fuerza indispensable y reducir el sufrimiento, tanto de quien recibe la descarga como de los agentes que intervienen en la actuación.

Los Mossos cuentan, desde este lunes, con dos nuevas herramientas policiales: la pistola eléctrica o Taser y cámaras personales que servirán para registrar las actuaciones policiales. La implantación de los nuevos dispositivos se hace de manera progresiva, comenzando por la Región Policial de Girona, donde ha arrancado la prueba piloto en las comisarías de Girona, Blanes y Figueres y, también, al ARRO. A partir de aquí, se irán desplegando toda Cataluña.

La previsión es que las 120 unidades estén operativas a principios de septiembre y las últimas regiones donde entrarán en servicio serán Poniente y Pirineos. Habrá un dispositivo para comisaría, que llevará siempre el jefe de turno. Además, también en llevarán los grupos especializados que apoyan en el ámbito de la seguridad ciudadana. Una vez termine la cuarta edición de formación específica, habrá un total de 1.600 mossos que sabrán utilizar los nuevos dispositivos.

El director general de los Mossos, Andreu Martínez, subraya que el cuerpo es «pionero» en España a la hora de incorporar las Taser, aunque son dispositivos que utilizan otras policías europeas. «Es una herramienta garantista y segura», ha detallado. En esta línea, Oliva destacó que las pistolas eléctricas son una «herramienta más» y que están en «medio camino» entre las defensas reglamentarias y las armas de fuego. «Se deben utilizar en circunstancias muy excepcionales», explicó. El portavoz de los Mossos también recuerda que hay dos instrucciones internas que regulan el uso tanto de las Taser como de las cámaras.

Las pistolas eléctricas (o dispositivo conductor de energía) transmite pulsos eléctricos de alto voltaje y bajo amperaje que afectan a las capacidades motoras de quien recibe la descarga y el paralizan. El subjefe de la División Técnica de Planificación de la Seguridad, José A. Saumell, ha explicado que las Taser que incorporan los Mossos están programadas para que hagan una descarga de máximo 5 segundos. A partir de aquí, el policía tendrá que volver a apretar el gatillo si los primeros impulsos eléctricos no han sido suficientes.

Según informa Mossos, las pistolas eléctricas no son ninguna alternativa ni sustituyen las armas de fuego, sino que son un elemento intermedio a la hora de reducir un sospechoso en un cuerpo a cuerpo cuando la mediación, el diálogo y la negociación no han tenido efecto . Los policías utilizarán las Taser ante una situación «extrema» de necesidad y gravedad que aconseje que la actuación sea rápida para evitar «males mayores». Por ello, forman los policías para usarlas como «último recurso» y siguiendo los principios de congruencia, oportunidad y proporcionalidad. Saumell ha puesto como ejemplo cuando una persona armada intenta agredir a otra persona o para evitar una autolesión.

 

Port de Tarragona