La intensa operación para detener a dos narcos que se saltaron controles e intentaron atropellar policías en la AP-7, acaba con los delincuentes en la cárcel

Uno de los vehículos transportaba más de 600 kilos de hachís.

La operación policial de Mossos puesta en marcha para detener a tres conductores de vehículos de alta gama desde la Aldea, el Baix Ebre, y que terminó en Pont de Molins, en el Alt Empordà, ha terminado con los narcotraficantes en prisión. En uno de los vehículos encautats transportaban más de media tonelada de hachís, valorado en tres millones de euros. Durante la operación varios agentes estuvieron a punto de ser atropellados por los individuos, ahora encarcelados.

Los Mossos d’Esquadra detuvieron el lunes a los tres hombres, uno de 19 y dos de 22 años, de nacionalidades francesa y española y vecinos de Perpiñán, como presuntos autores de los delitos de tráfico de drogas, conducción temeraria, velocidad penalmente punible, pertenencia a grupo criminal, homicidio doloso en grado de tentativa, falsificación de documento público, daños, resistencia a los agentes de la autoridad, atentado a los agentes de la autoridad, conducir sin permiso por pérdida de puntos y originar un grave riesgo para la circulación . Los hechos tuvieron lugar la madrugada del lunes cuando a las 03:07 horas una patrulla de tráfico de la Región Policial Tierras del Ebro que se encontraba en la AP-7 haciendo un control de velocidad en la Aldea detectó en un lapso de 15 minutos tres vehículos de gama alta a gran velocidad circulando en sentido norte.

Rápidamente, los mozos establecieron un dispositivo policial para interceptar los vehículos y se coordinó varias unidades de las dos regiones policiales. En este dispositivo, los agentes establecieron varios puntos de control. En uno de ellos en L’Ametlla de Mar uno de los vehículos fugitivos colisionaron contra un vehículo policial. En Reus, el mismo vehículo obligó a los agentes a saltar al arcén de la autopista para no ser atropellados por el conductor que circulaba en zigzag y que, al detectar una patrulla de mossos haciendo un control, los intentó atropellar.

Gracias a la coordinación policial entre regiones policiales y de la participación de las diversas unidades que pudieron hacer un rápido cierre de todas las salidas de la autopista, un equipo del Área Regional de Recursos Operativos (ARRO) pudo interceptar uno de los vehículos después de que éste destrozara las medidas de seguridad de un control previo y obligara a los agentes a saltar para no ser atropellados. El conductor abandonó el vehículo y huyó a pie cuando se vio sin salida.

Pocos minutos más tarde, un segundo vehículo fugitivo llegó al mismo control y dio media vuelta para huir en dirección contraria. La rápida reacción policial permitió que, tras varios intentos del fugitivo de atropellar a los agentes, el conductor saltara del vehículo y huyera a pie. Cabe destacar que durante este incidente el conductor circulaba de forma temeraria, a gran velocidad y cuando se iba encontrando los diversos controles intentaba atropellar a los agentes para continuar huyendo.

Información clave para las detenciones

Con los dos vehículos interceptados, los mossos iniciaron una investigación mientras continuaban la gestión del incidente. Así, gracias a la información de un agente fuera de servicio, los investigadores saber que un vehículo había recogido un hombre en la autopista cerca de donde los fugitivos habían dejado los vehículos.

El dispositivo de investigación, gracias a la coordinación entre regiones policiales, pudo interceptar el vehículo en la autopista AP-7 en Pont de Molins y detuvieron a tres hombres. Se trataba de los dos conductores de los vehículos interceptados y un tercer hombre que les había ido a buscar. De este modo, el incidente que había comenzado a las tres de la madrugada en la Aldea (Tarragona) finalizaba alrededor de las 12.30h en Pont de Molins (Alt Empordà) con la detención de los tres hombres.

En las comprobaciones a los vehículos intervenidos, los mossos encontraron en el turismo de mayor cilindrada 680kg de hachís distribuidos en fardos. La droga ocupaba totalmente el maletero, los asientos traseros y el asiento del copiloto. El valor de la droga en el mercado negro con la venta al consumidor final superaría los 3 millones de euros.

Go Fast

Los investigadores determinaron que el grupo desarticulado estaría especializado en el tráfico y transporte de sustancias estupefacientes por el método Go Fast. Esta tipología delictiva consiste en utilizar vehículos de gran cilindrada para transportar la droga en los países de destino. Normalmente, los traficantes hacen un convoy de vehículos con un primer turismo que abre camino para avisar a los demás en caso de detectar presencia policial. Los otros vehículos le siguen también a gran velocidad para distancia para poder huir de la policía.

Los tres detenidos pasaron el jueves a disposición del Juzgado de Instrucción en funciones de guardia de Tarragona y el juez decretó el ingreso en prisión de dos de ellos y dejó en libertad con cargos al tercero. Los dos hombres que ingresaron en prisión son los conductores de los vehículos interceptados. Con las detenciones y el ingreso

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