La Audiència Provincial de Tarragona confirma la pena para el conductor que mató a dos jóvenes en la N-340 en Amposta

Manuel Vicente Pérez, durante el juicio celebrado en Tortosa en febrero / Foto: M. Peñalver

Manuel Vicente Pérez arrolló a dos jóvenes que circulaban en moto por la N-340, en Amposta en diciembre de 2016, mientras conducía bajo los efectos de la droga, y fue condenado a cuatro años de prisión por un delito contra la seguridad vial en concurso con un doble homicidio imprudente. El juicio se celebró el pasado mes de febrero en el juzgado de lo Penal número 1 de Tortosa, que dictó la condena el primera instancia. Su defensa presentó un recurso de Apelación ante la Audiencia Provincial de Tarragona contra esa resolución. Ahora confirma la sentencia de Tortosa, mostrándose de acuerdo con lo dictado por la jueza, en todos sus términos. La familia de los fallecidos también consideró que la pena impuesta en su día era leve y recurrió a su vez a la Audiencia Provincial, solicitando que se le condenase por conducción temeraria. Tanto un recurso, como el otro, no han sido contemplados por el tribunal provincial, dictando que se mantengan los cuatro años de pena iniciales.  La defensa de Pérez alegaba que la prueba de consumo de drogas llevada a cabo por los Mossos d’Esquadra no podía considerarse válida.

Vicente Pérez invadió el carril contrario de la carretera N-340 de forma involuntaria o, lo que es lo mismo, sin dolo. Esto provocó que la titular del juzgado de lo Penal número 1 de Tortosas considerase que la actuación del conductor drogado no podía ser considerada como una conducta que tuviese una intención de matar, sino que fue causada por la afectación de las sustancias estupefacientes en Manuel Vicente Pérez. Sobre la validez de las pruebas de drogadicción realizada por la Policía catalana, afirman los magistrados que, además de las pruebas de medición, también debe considerarse el relato de los agentes y de los testigos.

La ratificación de la pena se produce ocho meses después del juicio, al que asistieron un gran número de personas e incluso se produjeron en el exterior del juzgado protestas por la muerte de los dos jóvenes, que eran de Amposta y Masdenverge. Los magistrados de la Audiencia consideran que las pruebas que se realizaron en este caso son sólidas y que el acusado dispuso de un juicio justo y una pena correctamente aplicada y ajustada a la normativa.

 

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