El personal de seguridad de l’AVE en Sants registró al pasajero y la maleta equivocada

La apariencia visual de la hebilla difiere poco de una granada real tal como puede comprobarse en la fotografía.

Los Mossos d’Esquadra mantuvieron hoy una reunión con Adif y Renfe para tratar del incidente ocurrido ayer en el acceso al AVE en la estación de Sants de Barcelona que obligó a realizar evacuaciones y alteró la frecuencia de los trenes. En ella se realizó un relato pormenorizado del extraño suceso, que nadie se explicaba. El relato comienza a las 7.29 horas, cuando el agente de la seguridad privada ubicado en el acceso detectó el objeto en forma de granada en una de las maletas que pasan en aquel momento por el escanner. Debido a que los pasajeros van depositando y retirando su equipaje de forma continua, la propietaria de la maleta sospechosa pudo retirarla de los rodillos. Mientras tanto, el vigilante realizaba comprobaciones con otro pasajero cuyas maletas salían del escanner en aquel momento la pasajera que llevaba la hebilla en forma de granada subía al tren a las 7.40 horas. Lógicamente, nada se encontró en el equipaje del viajero «equivocado».

Al darse cuenta que la maleta no se encontraba en el control, lo comunicó al Centro de Protección y Seguridad de Adif, donde se revisaron las grabaciones de video del momento del acceso, comrpobándose que una mujer había retirado su maleta de entre las que llevaba el pasajero registrado. A las 8.02 horas los Mossos recibieron el aviso y pusieron en marcha el dispositivo de refuerzo de la seguridad, que incluían la actuación del equipo Tedax de desactivación de explosivos.

A las 9.40 se tuvo constancia de que la mujer que había retirado la maleta del escaner se encontraba en el tren que se dirigía a Madrid, por lo que se comunicó a la Policía Nacional, Guardia Civil y el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo el suceso. El tren pasaba en aquellos momentos por Alcolea del Pinar, en Guadalajara. Poco después de las 10.30 horas agentes del Cuerpo Nacional de Policía localizaron a la pasajera propietaria de la maleta sospechosa, comprobándose que se trataba de la hebilla metálica de un cinturón con forma de granada explosiva.

 

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