Los vigilantes de seguridad del Prat rechazan la propuesta de Trablisa e irán a la huelga indefinida a partir del viernes

Recuento de votos en la asamblea de trabajadores de Trablisa para decidir si se aprueba la propuesta de la empresa. / Pilar Tomás

ACN Barcelona .- Los vigilantes de los controles de seguridad del aeropuerto del Prat comenzarán el viernes una huelga indefinida. Lo han decidido este jueves en una asamblea donde han ido a votar 177 de los cerca de 500 trabajadores llamados a las urnas, de los que 175 han rechazado la propuesta que les hacía la dirección de Trablisa. En este sentido, el asesor del comité de huelga de la empresa adjudicataria, Juan Carlos Giménez, ha reiterado en una atención a los medios que los vigilantes cumplirán con los servicios mínimos del 90% para que no les despidan y garantizó que no provocarán colas los controles. Además, ha informado de que el comité de huelga ha recibido varias denuncias por parte de Trablisa y ha alertado de que, si finalmente el paro se declarara ilegal, otro trabajador no haría huelga nunca más «por miedo de lo que le pudiera pasar «.
Los resultados de la votación demuestran que los trabajadores «no están conformes» con la oferta que les hacía Trablisa, dijo Giménez, que también explicó que hay muchos trabajadores que ni siquiera han venido porque la propuesta no tenía entidad suficiente para a votarla. «Después de jornadas de 12 o 14 horas muchos prefieren descansar y no venir a votar», explicó.

El asesor ha repetido varias veces que se evitarán problemas de colas durante el paro. «Nadie incumplirá los servicios mínimos para que nadie quiere acabar despedido», ha apuntado antes de puntualizar que «si hay colas es porque El Prat se ha quedado pequeño y hay pocos controles».

También se ha dirigido a los periodistas uno de los miembros del comité de huelga, Ricardo Mora para criticar la empresa adjudicataria y afirmar que la diferencia entre Trablisa la anterior empresa que proporcionaba el servicio y que también se vio involucrada en un conflicto laboral, es que «al menos Eulen tenía ganas de arreglar el problema, ellos no».

Además, Mora ha querido reivindicar que en este conflicto no son los trabajadores los que «secuestran» los pasajeros por los hipotéticos inconvenientes que les puede provocar la parada sino que es la empresa que les perjudica por «falta de personal» y de mejoras del estado de los filtros.

La asamblea, que ha acabado pasadas las seis de la tarde, se ha celebrado después de que el miércoles por la mañana el comité de huelga y la dirección de Trablisa se encontraran en una última reunión de mediación con la Generalitat para evitar el paro indefinido convocada para el viernes. La reunión terminó sin acuerdo.

Según los trabajadores, Trablisa no ofrecía en sus negociaciones ninguna mejora económica ni laboral. Entre las principales reivindicaciones de los vigilantes de los controles del Prat, existe la demanda de más paridad en los puestos de trabajo y rotaciones de plantilla para repartir la carga de trabajo.

Además, reclaman un incremento salarial de un euro a la hora y una plaza de aparcamiento gratuita durante la jornada laboral. Los miembros del comité de huelga acusan a la empresa adjudicataria de incumplir las medidas que fijó el laudo obligatorio que acabó con el paro del verano del 2017 que colapsó el aeropuerto.

Por otra parte, la empresa argumentó que estaba cumpliendo con el convenio colectivo y con el laudo dictado en 2017 y defendió haber dado soluciones «a todas las cuestiones operativas» planteadas.

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