Un preso de Mas de Enric se enfrenta a más de 26 años de cárcel por prender fuego a la celda y agredir a un funcionario

El hombre obligó a evacuar todo un módulo de madrugada y ocasionó daños en las instalaciones

Imagen facilitada por la Consellería de Justícia de un incendio ocurrido en Mas Enric en septiembre pasado.

La fiscalía pide 26 años y medio de prisión para un recluso del centro penitenciario de Mas d’Enric, en El Catllar (Tarragona), que la madrugada del 7 de junio de 2016 amontonó los dos colchones de la celda y les prendió fuego con un encendedor. Según relata el escrito de acusación de la fiscalía, la acción del hombre obligó a desalojar todo el segundo módulo del centro. Además, cuando lo trasladaban a aislamiento, opuso una gran resistencia y se escapó de los funcionarios. El individuo tiró piedras a los funcionarios y ocasionó destrozos en varios espacios del centro penitenciario con extintores y utensilios del gimnasio. Media docena de internos resultaron heridos, la mayoría por inhalación de humo, y un funcionario pasó casi ocho meses de baja.
Según relata la fiscalía, los hechos ocurrieron sobre las dos y media de la madrugada. El hombre, que ocupaba una celda del módulo número dos, amontonó los dos colchones que había y hay prendió fuego con un mechero. Al activarse las alarmas de incendio, los funcionarios de prisiones acudieron a la celda y sacaron el acusado inconsciente. Como el humo se había propagado por el pasillo e incluso estaba entrando en otras celdas, el jefe de turno decidió desalojarlas, por lo que se abrieron las estancias y se ordenó a los internos que bajaran al patio.

Una vez desalojadas las celdas, los funcionarios tenían al recluso ya consciente y entre una verja para evitar que el resto de presos la agredieran. En el momento de trasladarlo al aislamiento, el acusado ofreció una gran resistencia, se opuso a ser esposado haciendo fuerza con los brazos y logró deshacerse de los funcionarios. A uno de ellos le propinó una patada en las costillas y seguidamente se fue corriendo por la calle mayor.

En este vial el acusado tirar piedras contra los funcionarios, sin que ninguna de ellas impactara contra los trabajadores, y contra los cristales de las puertas de los módulos dos y tres, que llegó a romper. El acusado también descolgar un extintor para golpear de nuevo las puertas de los módulos dos y tres, así como la puerta de acceso al departamento de mujeres.

A continuación, se dirigió hacia la zona deportiva, accedió a la zona de la piscina saltando un muro y, tras romper dos puertas de cristal con un extintor, entró en la zona de musculación donde tirar piezas de hierro – de las que se utilizan para sujetar las peses- contra las pantallas de iluminación del techo y contra la cámara de videovigilancia. El hombre dañó dos pantallas y el dispositivo de grabación. Además, también forzó las puertas de acceso al botiquín y de acceso al baño y las duchas.

Finalmente, los funcionarios de prisiones lo pudieron reducir, aunque tuvieron que emplear fuerza física e inmovilizarlo en el suelo antes de ponerle las esposas dada la gran resistencia que ofrecía.
El hombre ocasionó daños en las instalaciones por un importe de 1.774 euros. Además, los daños provocados directamente como consecuencia del incendio están valorados en 2.786 euros.

Según el escrito del fiscal, al menos cinco internos se intoxicaron por inhalación de humo. Además, otro preso se hizo daño al chocar contra una puerta cuando desalojaba la celda en medio del humo.
Por su parte, el funcionario agredido tuvo que ser operado y estuvo 230 días de baja, dos de los cuales los pasó en el hospital. Además, le han quedado algunas secuelas físicas en la mano.

El acusado está diagnosticado de un trastorno inespecífico de la personalidad, trastorno por consumo de alcohol y cocaína, y trastorno adaptativo mixto. El día de los hechos sufrió un cuadro de agitación psicomotriz y alteraciones conductuales que obligaron a ingresar a la unidad hospitalaria psiquiátrica. Sin embargo, según la fiscalía este episodio no fue psicótico, por lo que no tenía afectadas sus capacidades.

El ministerio público pide para el hombre 18 años de prisión por un delito de incendio, 4 años y medio de prisión por un delito de atentado; 6.000 euros de multa por el delito de daños; 4 años de prisión por dos delitos de lesiones -dos años para cada uno- y otra multa de 4.500 euros por cinco delitos de lesiones -a razón de tres meses de multa con una cuota diaria de diez euros por cada uno-.

Además, en concepto de responsabilidad civil la fiscalía pide que el hombre indemnice el centro penitenciario de Mas de Enrique con 6.416,6 euros por los daños ocasionados; al funcionario de prisiones con 24.200 euros por las lesiones y 435.222 euros por las secuelas, ya los seis presos que resultaron heridos con 1.140 euros en conjunto.

Port de Tarragona