El jurado declara culpable a Jaume Solsona de la muerte de Sara Lozano en Montblanc

Fiscal y acusación particular solicitan 15 años de prisión. Su defensa pide que sea condenado a tan sólo 5 años.

La firme declaración de Jaume Solsona hace pocos días en la vista oral, ante el fiscal, hacía dudar hacia qué lado se decantaría la balanza de la justicia en este complicado caso. Algunos consideraban que no existían suficientes pruebas para inculparle. Otros hablaban de la acumulación de circunstancias que le acercaban a la condena. La suma de indicios declarados «probados» por el jurado popular ha llevado a un veredicto claro y por unanimidad: culpable. O lo que es lo mismo: Jaume mató a su vecina, aunque no ha quedado claro para el jurado que fuese consciente de que la chica había muerto «quemada viva». La procesión de bar en bar de aquella noche del 24 de octubre de 2014 tampoco ha impresionado a los miembros del jurado, que no creen aplicable la eximente de embriaguez. Aquel relato pausado y meditado de la declaración de Solsona no ha llegado a doblegar la opinión de los ciudadanos que se han convertido durante dos semanas en improvisados jueces. Todos coinciden en que han hecho muy bien su labor y, a juzgar, por la narración de su portavoz, se diría que se trataba de un tribunal profesional. Uno a uno, el encargado de leer el veredicto ha ido desmontando las versiones de Solsona. Elementos como un bidón de gasolina que guardaba en un almacén, las revistas que se encontraron junto al cuerpo, que coincidían con fragmentos hallados en su domicilio, el encendedor, la finca -que conocía-  y otros elementos importantes para el relato fáctico de los investigadores, como que Sara no utilizaba tarjetas de crédito.

Nadie lo sabe con certeza, pero ocho de los nueve miembros del tribunal popular consideran que el joven creía que había acabado con la vida de Lozano tras asfixiarla, y no que moría entre llamas. Tampoco creen que Jaume la dejase a la 1,15 de la madrugada en l’Espluga de Francolí, ya que era una hora en la que no existían locales abiertos. Tanto fiscal como acusación particular, que defiende los derechos de la familia de la víctima, piden 15 años de prisión para Jaume Solsona, que deberá indemnizar con 320.000 euros a la familia de Sara. Ahora, a la espera de sentencia, el joven -algo sorprendente para algunos- continúa en libertad. Una vez declarada su culpabilidad, su abogado (que no puede acogerse ya a la absolución) cree que una pena de 5 años de prisión sería lo más justo para su representado. Pero no acaba aquí este largo proceso. Ahora, se espera que la sentencia falle la condena final, aunque podrá ser recurrida a instancias superiores.

 

 

Port de Tarragona