Un vigilante de seguridad, evacuado con intoxicación de una piscifactoría de O Grove después de extinguir un incendio

El vigilante de seguridad de una depuradora de mariscos del municipio pontevedrés de O Grove decidió ponerse manos a la obra y extinguir con sus propias manos un incendio que se inició en unos transformadores. Avisó al 112, pero cuando las unidades de emergencia llegaron al lugar comprobaron que el vigilante había apagado el fuego. Pero la actuación le pasó cuentas después, cuando un dolor en el pecho indicaba que había resultado intoxicado por inhalación de humo, por lo que tuvo que ser evacuado hasta el centro de salud más próximo. En el lugar había ardido una batería de condensadores de la piscifactoría.

 

Port de Tarragona