Una secuestrada en Barcelona avisa por Whatssapp a una amiga de Londres y consigue ser liberada por Mossos y Guardia Civil

Se han arrestado cinco hombres como miembros de una organización criminal por tráfico de drogas, dos de los cuales también como presuntos autores de detención ilegal, malos tratos y agresiones sexuales que ingresaron en prisión.

En la operación se han detenido a cinco personas relacionadas con el tráfico de drogas.

Mossos y Guardia Civil han culminado una investigación con la liberación de una mujer, de 25 años y de origen brasileño, retenida contra su voluntad en un piso de Barcelona que sufría malos tratos y agresiones sexuales por parte de sus raptores . La investigación, que se ha alargado casi medio año, ha supuesto la detención de cinco hombres, dos de nacionalidad italiana, dos de nacionalidad española y uno de holandesa, como miembros de una organización criminal por los delitos de tráfico de drogas y defraudación de fluido eléctrico. A dos de los detenidos, que ingresaron en prisión, se les imputan también los delitos de detención ilegal, malos tratos y agresiones sexuales.

La investigación se inició el 27 de diciembre a las 18:00 horas cuando a través de la Sala Regional de Mando los Mossos tuvieron conocimiento de que se había recibido un correo de la Agencia de Cooperación Internacional a través del consulado de Brasil según el cual una mujer había enviado capturas de pantalla desde una tableta electrónica para pedir ayuda ya que estaba siendo víctima de un secuestro, malos tratos y agresiones sexuales.

La joven, de 25 años, había alertado de su situación a través de una aplicación de mensajería a una amiga que residía en Londres utilizando una tableta de su pareja sentimental aprovechando que no estaba en casa y conectándose a una red wifi de un hotel cercano al domicilio.

Los investigadores comenzaron a indagar para obtener información que les permitiera localizar la mujer y saber que la Guardia Civil también había recibido la misma información y estaba investigando los mismos hechos. Por este motivo se creó un equipo conjunto de ambos cuerpos policiales para trabajar coordinadamente en la búsqueda de la mujer y la detención de los autores de los hechos. Esa misma tarde se llevó a cabo un dispositivo conjunto de entrada en el domicilio donde la víctima estaba retenida. Mientras se realizaba una vigilancia discreta del inmueble, agentes de la Guardia Civil identificaron a la puerta del domicilio un hombre que se dirigía y que se encontró con el dispositivo policial. A pesar de sus esfuerzos para despistar la atención de los policías y de intentar convencerles de que no tenía nada que ver con los hechos investigados, durante el registro que se le llevó a cabo los agentes le encontraron un juego de llaves del piso y 2.000 euros en efectivo.

Seguidamente agentes del Área Regional de Recursos Operativos (ARRO) y los investigadores entraron en el piso con las llaves que el hombre llevaba encima. Una vez asegurado el domicilio los policías constataron que la mujer retenida contra su voluntad estaba muy alterada y presentaba varias lesiones en la cara y el cuerpo compatibles con el hecho de haber sido golpeada repetidamente. Según pudo explicar la víctima, mientras duró su privación de libertad sufrió continuas agresiones, tanto físicas como sexuales. Aparte de las lesiones físicas la mujer evidenciaba un cuadro agudo de estrés emocional como consecuencia de las palizas, las agresiones sexuales y las amenazas recibidas. Por este motivo se la trasladó rápidamente a un centro hospitalario de Barcelona para que pudiera recibir con celeridad la atención médica y psicológica que requería. El hombre identificado en la entrada del piso quedó detenido.

Por otra parte los agentes observaron que en el interior del piso había un cultivo ilegal de marihuana. De ahí contactaron con el Juzgado de Instrucción de Guardia para informar de esta situación. Como es preceptivo en estos casos, los policías llevaron a cabo una custodia del domicilio con el objetivo de preservarlo, al tiempo que cursaban por escrito la correspondiente solicitud de entrada y registro por un delito contra la salud pública en su vertiente de tráfico de drogas.

El día 28 de diciembre se llevó a cabo la entrada y registro en este inmueble donde los agentes localizaron 209 esquejes de marihuana, diez kilos de marihuana y dos de hachís, 1.375 euros y material para manipular y dosificar la sustancia . Además, entre la documentación encontraron indicios de la existencia de una plantación de marihuana en una nave industrial ubicada en Montcada i Reixac.

Al día siguiente se hizo una segunda entrada y registro en la nave industrial de Montcada i Reixac y los agentes detuvieron a un hombre de 52 años y de nacionalidad holandesa e intervinieron 1.024 plantas de marihuana en más de 300 gramos de marihuana preparados para su distribución y material para el cultivo y manipulación. La nave tenía cerca de 400 metros cuadrados y se estaba haciendo defraudación del fluido
eléctrico. Los policías constataron que la plantación estaba hecha con todas las medidas para evitar que el olor de la plantación trascendiera al exterior, con unos buenos sistemas de ventilación y filtros de aire.

Posteriormente los investigadores de ambos cuerpos policiales estuvieron trabajando para localizar el autor de la detención ilegal y demás responsables de la organización que distribuían las sustancias estupefacientes. Los agentes en enero localizaron un piso que habían alquilado los miembros del grupo en el que había 2 kilos y medio de marihuana y 530 gramos de hachís dispuesta para su distribución. Durante la investigación los agentes comprobaron que los miembros de la organización eran los responsables de una asociación cannábica en la localidad de Sant Adrià del Besós.

En el mes de marzo los investigadores detuvieron al jefe de la organización y autor de la detención ilegal de la mujer brasileña y otros tres miembros de la organización, en el marco de un operativo conjunto con tres entradas y registros en el asociación cannábica, domicilios y trasteros relacionados con sus miembros. De esta acción los agentes pudieron intervenir alrededor de 5 kg entre marihuana y hachís preparados para su distribución, además de material relacionado con la distribución de estas sustancias.

La investigación ha concluido que el jefe de la organización, de nacionalidad italiana, se habría trasladado con la víctima en Barcelona después de haber iniciado una relación sentimental con ella. Una vez instalados en un domicilio de la localidad, le habría restringido la movilidad y la posibilidad de comunicarse con nadie del exterior. También la hacía trabajar en los actos de cultivo de las plantas de marihuana. Entonces habrían comenzado una serie de amenazas, agresiones físicas y sexuales por parte del principal investigado. Por otro lado, los miembros de la organización criminal comenzaron a cultivar marihuana en pisos alquilados en la ciudad de Barcelona y en un nave de Moncada y Reixach. La producción de la marihuana proveía la venta de esta a la asociación cannábica y la exportación hacia Italia.

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