El Supremo condena a Gas Natural a pagar 2,1 millones de euros a afectados por la explosión que causó 5 muertos en la Rambla Nova

De la casa donde se registra la Explosión tan Sólo queda la fachada. / GM

El Tribunal Supremo, ha condenado Gas Natural a abonar indemnizaciones por importe total de 2,1 millones de euros (1,6 millones de ellos de forma solidaria con Mapfre, que era su aseguradora) a afectados por explosión de gas registrada el 10 de noviembre de 2005 en un edificio de Tarragona, que causó 5 muertos (4 de ellos de la misma familia) y lesiones de consideración a un peatón sobre el que impactaron varios escombros del inmueble, según informa prensa del Tribunal superior de Justicia de Cataluña.

Tres hermanos, dos niños de 3 y 5 años y un bebé de un mes y medio de edad, y su madre, una doctora de 37 años, murieron tras la explosión de gas registrada en el edificio. En el suceso también perdió la vida un profesor de 47 años, vecino del inmueble, el cadáver fue recuperado de entre los escombros después de horas de investigación.

El Pleno de la Sala Primera del Tribunal Supremo ha dictado sentencia estimando los recursos de infracción procesal y de casación interpuestos por los perjudicados por un siniestro que tuvo lugar en Tarragona en 2005, debido a una acumulación de gas en una vivienda , que causó la muerte de cinco personas, cuatro de ellas de la misma familia-, lesiones a un peatón consecuencia de los escombros que cayeron por la explosión y daños materiales en tres vehículos.
Tanto la sentencia de primera instancia como la dictada por la Audiencia de Tarragona habían estimado parcialmente las demandas, exonerando a Gas Natural y su aseguradora, para que no se había acreditado ni que el escape de gas se debiera a un defecto de instalación de apelación a la compañía hubiera debido detectar ni que, de haberse realizado la revisión reglamentariamente prevista, la explosión no se hubiera producido.

La Sala Primera estima el recurso extraordinario por infracción procesal, ya que la conclusión de la sentencia recurrida en el sentido de que «no ha quedado tampoco demostrado que de haberse realizado la revisión reglamentariamente prevista la explosión no se hubiera producido», contradice el principio de la carga probatoria, trasladándola a quien no tiene medios para probar lo contrario, además de no tener en cuenta el principio de responsabilidad por riesgo, el cual, si bien no es de carácter plenamente objetivo -excepto los casos en que así venga establecido por ley -, produce precisamente el efecto de obligar a quien presta el servicio generador del riesgo a acreditar el verdadero origen del siniestro.
Al resolver el recurso de casación, la sala, tras apuntar que hay determinados supuestos de explosiones de gas donde la jurisprudencia no ha aplicado la doctrina del riesgo, puntualiza que se trataba supuestos diferentes al presente, donde hay total incertidumbre sobre la causa o causas del siniestro; esto implica que no puede quedar exonerada de responsabilidad la suministradora y su aseguradora, cuando aquella era quien contaba con los medios y conocimientos adecuados para dar certeza sobre estas causas y no lo ha hecho, según reconoce la propia sentencia recurrida.

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