Los Mossos desarticulan una banda criminal dedicada a robar en camiones de la Zona Franca y ocupar pisos vacíos para luego revenderlos

Detienen nueve hombres y tres mujeres que se desplazaban en horario nocturno a la Zona Franca para robar la carga de camiones aparcados.

arxiu / archivo

Los Mossos han culminado una investigación iniciada hace más de ocho meses con la detención de 12 personas que constituían una organización criminal especializada en robos de mercancías de camiones, tráfico de drogas, tenencia de armas y ocupación ilegal de pisos vacíos . Cinco de los detenidos ya han ingresado en prisión. El inicio de la investigación se centró en identificar a los autores materiales de los robos y, por este motivo, se abrió una línea de investigación para localizar e identificar los posibles receptadores y distribuidores de la mercancía sustraída. Estas gestiones permitieron ubicar el lugar donde vivían los investigados, miembros del grupo criminal, que resultó ser una barriada ubicada en el distrito de Nou Barris entre los barrios de Can Peguera y Turó de la Peira.

Los investigadores constataron que los investigados se relacionaban con el fin de cometer hechos delictivos, más allá de los robos que habitualmente cometían cuando sustraían las cargas de camiones. Así se observó que los miembros del grupo criminal cometían, desde robos tipo «telonero», robos con fuerza en establecimientos, instalación y gestión de plantaciones de marihuana, venta de sustancias estupefacientes, tenencia y venta de armas y ocupaciones de pisos para revenderlos a terceras personas o para instalar plantaciones de marihuana.

El grupo disponía de especialistas que se desplazaban en horario nocturno en la Zona Franca de Barcelona y en polígonos de la área metropolitana para detectar camiones que estuvieran cargados con el objetivo de sustraerlos la mercancía. También en horario nocturno se dedicaban a realizar robos en bares y tiendas, donde accedían forzando la puerta, realizando un butrón o realizando empotramientos con algún vehículo sustraído la misma noche, robos que realizaron en Barcelona y en otras poblaciones del área metropolitana , como por ejemplo Martorell o Igualada.

La investigación ha permitido determinar que parte de los beneficios obtenidos se destinaban a instalar y mantener plantaciones de marihuana en diferentes domicilios del distrito de Nou Barris. La venta de la marihuana se realizaba junto con la venta de otras sustancias estupefacientes como cocaína y hachís.

Ocupar inmuebles

Los investigados habían especializado también en la ocupación ilegal de inmuebles, la gran mayoría eran propiedad de entidades bancarias. Una vez ocupaban ilegalmente estos pisos, los ofrecían a terceras personas a cambio de entre 800 y 1.200 euros para conseguir el acceso al inmueble, cuyos suministros se conseguían de forma fraudulenta. También los utilizaban para instalar plantaciones de marihuana. Hasta ahora, los investigadores han podido acreditar el empleo de al menos ocho domicilios diferentes.

Los mossos investigan también si al menos diez pisos más, que actualmente están ocupados de manera ilegal, podrían estar relacionados con estas personas. De hecho, varios miembros del grupo vivían también en pisos ocupados y habían ocupado una casa de cinco plantas en Hostalets de Pierola donde pretendían instalar una gran plantación de marihuana y donde se encontraron durante los registros material para llevar -la a cabo.

Se da la circunstancia de que uno de los miembros del grupo trabajaba en una empresa de mantenimiento de pisos que eran de titularidad bancaria. Esta persona aprovechaba para informar al líder del grupo de los pisos que quedaban vacíos y si podía hacía copia de las llaves de la puerta y si el domicilio tenía alarma les facilitaba la clave de la alarma para evitar la presencia policial en el momento de la intrusión.

Otra de las actividades que los investigadores detectaron fue la tenencia y venta de armas de fuego, lo que ya se intuía al inicio de la investigación por los diferentes antecedentes policiales de los principales investigados. Precisamente, el líder del grupo, que tenía numerosos antecedentes policiales por delitos graves, gestionaba directamente el resto de los investigados, cada uno de los cuales tenía asignado diferentes roles, lo que facilitaba la comisión de los hechos delictivos.

El Juzgado de Instrucción 31 de Barcelona autorizó la entrada y registro de 11 domicilios, dispositivo que por su complejidad y peligrosidad contó con la participación de 200 agentes de los Mossos.

El operativo policial se saldó con la detención de 12 miembros del grupo investigado, el desmantelamiento de cinco plantaciones de marihuana, el decomiso de más de 32 kilogramos de marihuana con un valor en el mercado ilícito de 37.000 euros, pequeñas dosis de cocaína preparadas para la venta, un arma de fuego real, varias armas simuladas, un aparato que facilitaba la sustracción de vehículos y multitud de objetos sustraídos en los robos.

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