El ADN lleva al banquillo al asesino confeso de Carmen, en La Pobla de Mafumet, por una violación cometida hace quince años

Imagen del presunto agresor sexual y asesino confeso de Carmen, a su lado en la foto.

La sórdida historia del asesinato de Carmen, la mujer que regentaba un bar en La Pobla de Mafumet, en 2016, está vinculada a una agresión sexual ocurrida esos días. Los restos biológicos de ADN obtenidos de la víctima de esa agresión, revelaron que Francisco Javier M.M. podría ser el autor de un tercer delito: una violación ocurrida en 2003. En aquel año, las pruebas biológicas que se consiguieron a través de la víctima fueron etiquetadas como “dubitadas”, ya que no se sabía a quién podrían pertenecer, al no poderse comparar con ninguna muestra “indubitada”.

La detención del asesino, tras entregarse en la comisaría de los Mossos de Campclar el 16 de diciembre de 2016 permitió conocer que su ADN era la pieza que faltaba para identificar aquellas muestras de 2003. Así, en septiembre de 2017 se le atribuyó la presunción de la autoria de aquella agresión sexual.

El Ministerio Fiscal pide una pena de entre 14 y 18 años años de prisión por esa violación, que se comenzó a juzgar ayer en la Audiencia de Tarragona. Francisco Javier M.M. ha manifestado no recordar nada. La acusación particular eleva a 22 años la petición y la defensa considera que debe ser absuelto.