El jurado popular considera culpable por unanimidad al acusado de matar a un hombre en Riudecanyes

 Fiscalía y acusaciones particulares piden la pena máxima de 25 años de prisión

Un momento del juicio donde se ha hecho público el veredicto. / Núria Torres

ACN .- El jurado popular ha declarado culpable por unanimidad al acusado de matar a un hombre en una zona rústica aislada de Riudecanyes (Baix Camp) el 24 de marzo de 2018. Los nueve miembros del jurado han emitido veredicto este martes de culpabilidad de Constantin B. sobre el asesinato de un amigo suyo, Jordi M., de 42 años, que murió asfixiado tras una fuerte paliza. Tras deliberar, el tribunal ha dado a conocer su decisión, una vez respondidas las preguntas del objeto del veredicto, para responsabilizarse del encausado, por unanimidad, del asesinato. El tribunal considera probado que el acusado se aprovechó del estado de indefensión de la víctima, por embriaguez y consumo de cocaína, y que el asfixió hasta la muerte. La fiscalía y acusaciones particulares mantienen la pena máxima de 25 años de prisión, mientras la defensa considera que la pena es demasiado «severa,» exagerada «y» no proporcionada «.
El jurado popular considera probado que el acusado fue la única persona responsable de la muerte de la víctima. Que primero, en una granja de cerdos donde trabajaba Constantin B., «le propinó múltiples golpes en la cabeza, el cuello y el cráneo, causándole múltiples politraumatismos, dejando Jordi M. en situación de incapacitación y que entonces aprovechó para cogerlo por el cuello y asfixiarlo, dándolo por muerto «.

Después, el tribunal da por probado -con 8 votos a favor- que cargó la víctima en el maletero de su coche para abandonar el cuerpo más allá de la granja, en un campo de olivos cerca de una zona boscosa y que, » en darse cuenta de que seguía vivo, lo volvió a coger con fuerza por el cuello, asfixiante-lo y terminando con su vida de forma definitiva «. Se encontró sangre de la víctima en el maletero del acusado.

Según el tribunal, el acusado se aprovechó del estado de indefensión de la víctima -iba bebido y drogat- mientras él, que era un bebedor habitual, no tenía alteradas sus facultades y sabía discernir entre el bien y el mal . También consideró que fue el último de ver la víctima con vida y que no colaboró ​​nada en la investigación policial.

Ante el veredicto de culpabilidad por unanimidad y la petición de 25 años de prisión por asesinato, la defensa, que pide la absolución, ha hecho la reflexión que, en todo caso, se podría considerar el delito de homicidio, con una pena no superior a los 10 años. Tras el veredicto del jurado popular, el caso queda visto para sentencia.

 

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