La chica que tiró a su bebé por el patio dijo que quería abortar

Los Mossos que analizaron su teléfono no encontraron ninguna conversación ni fotografía porque alguien las borró después de que la acusada confesara

Los peritos informáticos de Mossos, declarando en el juicio hoy. / Pol Solà

ACN Barcelona .- La joven acusada de tirar por la ventana de un patio de luces a su bebé recién nacido en junio de 2018 en Barcelona dijo en varias ocasiones a conocidos suyos que quería abortar. Los Mossos encontraron en su teléfono móvil varias conversaciones con chicos jóvenes donde les decía que le molestaba estar embarazada para que no se podía poner la ropa que quería y algunos chicos la rechazaban, y que pretendía abortar, llegando a asegurar que ya tenía cita con una clínica, que la había acompañado a su padre y que ya lo había hecho. La acusada, durante su declaración en el juicio con jurado que se hace en la Audiencia, dijo que no recordaba estar embarazada, y sus padres aseguraron que no lo notaron. Los técnicos constataron que los contenidos del móvil habían sido parcialmente borrado el mismo día o al día siguiente que la chica confesara.
En la última sesión del juicio, ha sido el turno de tres peritos informáticos de los Mossos que analizaron el teléfono móvil de la chica. En un primer momento comprobaron que las conversaciones a través de aplicaciones como Whatsapp y Badoo –pàgina de contactes–, así como las fotos, habían sido borradas. Aplicando técnicas forenses pudieron detectar que el borrado se produjo entre el 14 y el 15 de junio de 2018, justo después de que la chica confesara los hechos a los Mossos. El aparato estuvo en poder de los padres desde entonces hasta semanas después, cuando el juzgado lo reclamó.

De las fotos recuperadas, en ninguno se podía ver que la chica estaba embarazada. Pero sí se detectó que buscó por internet como abortar a los seis meses de gestación. También se detectaron numerosas conversaciones a través de Whatsapp de la chica con más de un millar de contactos hechos a través de Badoo, sobre todo chicos jóvenes. En algunas de ellas, explicaba que tenía un «grave problema», que estaba embarazada de bastantes semanas, que no se encontraba bien y que le molestaba no poder ponerse la ropa de siempre. Con algunos de estos contactos explicaba que tenía la intención de abortar e incluso que ya tenía cita en una clínica.

En una conversación del 6 de junio, cuatro días antes de parir, explicó a un contacto que lo había hablado con sus padres y éstos le habían dicho: «soluciona esto, búscate la vida». El 11 de junio a las 5 de la madrugada, pocas horas después de tirar el bebé por la ventana, le dijo al mismo contacto: «Todo solucionado». Pocas horas después concretó que había ido a abortar a una clínica con su padre, que le habían hecho un raspado y que después tuvo la regla y se desmayó en la ducha.

La defensa ha destacado algunas conversaciones de la chica con su madre que le decía que no se encontraba bien, pero la madre, que es farmacéutica, le indicó que se tomara una pastilla de diazepam, un fuerte tranquilizante muscular que está contraindicado para una embarazada. La madre de la acusada dijo durante el juicio que era porque su hija tenía dolor de espalda recorriendo y que ella no sabía que estaba embarazada.

Tanto la fiscalía como la defensa han elevado a definitivas sus conclusiones provisionales. Así, la acusación pública pide 24 años de cárcel por asesinato, mientras la defensa quiere la absolución o el internamiento psiquiátrico con la atenuante de confesión. Ahora el jurado deberá deliberar.

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