El cadáver hallado en el Ebro en Tortosa tenía las manos amputadas, estaba desnudo y presentaba dos disparos en la espalda

Imagen de archivo de la localización de un cadáver por parte del GEAS de la Guardia Civil.

La Guardia Civil continúa buscando pistas que conduzcan a conocer la identidad y algún indicio de lo que rodea el encuentro de un cadáver en el Ebro el pasado sábado, en Campredó, Tortosa. El cuerpo tenía las manos amputadas, lo que ha dificultado la necroidentificación dactilar que se realiza en estos casos, habitualmente con los pulgares. El cuerpo tenía dos impactos de bala y estaba sin ropa, ni documentación, lo que añade dificultad a la identificación. Por otra parte, las pruebas biológicas de nada servirían si no se comparan con alguna identidad o con alguna muestra del banco de ADN de reseñados.

Efectivos de la Benemérita peinan algunas zonas cercanas al río Ebro para encontrar alguna pista que les conduzca a poder esclarecer este crimen. La autopsia determinará las causas exactas de la muerte, aunque no es difícil pensar que han sido los rasgos de un arma de fuego las que provocaron la muerte.

Port de Tarragona