La Ertzaintza detiene a tres directivos por el derrumbe del vertedero de Zaldibar, donde quedaron sepultados dos trabajadores

Los cuerpos de los operarios aún no ha sido encontrados, cinco meses después del éxito

Los trabajos para encontrar los operarios sepultados duran ya más de cinco meses.

Agentes de la policía autonómica vasca ha detenido este martes a tres directivos de la empresa Verter Recycling 2002, propietaria del vertedero de Zaldibar, en Vizcaya, que el pasado mes de febrero sufrió un derrumbe de miles de toneladas de residuos almacenados en él, lo que ocasionó que quedaran sepultados dos trabajadores de la escombrera que aún no han sido encontrados.

Fuentes del departamento vasco de Seguridad han informado de que las detenciones se han llevado a cabo esta mañana «por orden judicial». Fuentes de Gobierno Vasco, por su parte, precisaron que los detenidos son el propietario de la escombrera, Luis Barinaga; la administradora única de la empresa Verter Recycling 2002, Arrate Bilbao, y el director técnico del vertedero.

La causa por el derrumbe instruye en dos juzgados del País Vasco, según estas fuentes: en un Durango (Vizcaya) se lleva la desaparición de los dos empleados sepultados por los escombros, Joaquín Beltrán y Alberto Sololuce, y en otro de Eibar, las denuncias por los supuestos delitos contra los derechos de los trabajadores y contra el medio ambiente.

La Ertzaintza remitió a principios del pasado mes de junio un informe a uno de estos juzgados en la que informaba al instructor que apreciaba «indicios de criminalidad» en la gestión de la misma.

En otro informe enviado a la Fiscalía del País Vasco por la conselleria vasca de Medio Ambiente también se aportaba el reconocimiento de la empresa que días antes de producirse el colapso de la escombrera habían tenido conocimiento de la aparición de algunas grietas en la misma, sin que se detuvieran los trabajos de descarga de residuos.

Tanto la Ertzaintza como la conselleria vasca de Medio Ambiente apreciaban en sus informes la posible comisión de dos delitos, uno contra los recursos naturales y el medio ambiente, para ponerse en «riesgo grave» el entorno natural y «la salud de las personas », y un segundo contra los derechos de los trabajadores.

El 6 de febrero, hacia las 16 horas de la tarde, se produjo el derrumbe de la escombrera, que sepultó a los dos empleados que se encontraban en la zona de la báscula del vertedero en ese momento, Joaquín Beltrán y Alberto Sololuce, y que invadir la calzada de la autopista que une Bila con San Sebastián, provocando el corte de la vía al tráfico durante varios días.

A la gravedad del colapso del vertedero, único caso habido en Europa, se unió el descubrimiento que en el mismo se habían almacenado residuos que contenían amianto, material tóxico para el que la escombrera no tenía autorización para aceptar su depósito.

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