La Conferencia Episcopal Tarraconense afirma que la Iglesia "no se ha apropiado de nada que no fuera su"

Admite "posibles errores" en las inmatriculaciones y se muestra abierta al "diálogo"

Arzobispado de Tarragona. / Silvia Jardín

Las diez diócesis con sede en Cataluña que forman la Conferencia Episcopal Tarraconense han afirmado que la Iglesia "no se ha apropiado de nada que no fuera suyo", después de que hoy el Gobierno haya revelado que la institución religiosa ha inscrito 3.722 inmuebles a su nombre sin ningún título que acredite su propiedad. La Conferencia asegura que las "inmatriculaciones", la primera inscripción de una finca en el Registro de la Propiedad, se han hecho con la "documentación de prueba de la titularidad eclesial" y "de acuerdo siempre con la legalidad vigente".

La entidad admite "posibles errores" y se muestra abierta al "diálogo" ya resolver los litigios "de forma amistosa". Si no hubiera acuerdo, "siempre se podría recurrir a los tribunales de justicia competentes", añade. Según la Conferencia Episcopal Tarraconense las inmatriculaciones han llevado a cabo después de que entre 1861 y 1998 no se pudieran inscribir templos destinados al culto católico, porque la posesión de la Iglesia se consideraba de pública notoriedad.

En 1998, recuerda la institución eclesiástica, esta prohibición se consideró inconstitucional y se pudieron registrar los bienes hasta 2015, "con la forma legal de inscripción para certificación".

Finalmente, la Conferencia afirma que los bienes immatriculats "han sido y están a disposición de los fieles", ya que "no pertenecen a ningún rector o obispo a título personal, que sólo son administradores de estos bienes".

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