Prisión sin fianza para los tres mozos de Santa Coloma investigados para integrar una trama de tráfico de drogas

Los policías se han acogido al derecho a no declarar y sólo han respondido a las defensas cuestiones sobre el arraigo

Uno de los detenidos en el operativo contra la trama de drogas de Santa Coloma de Farners. / Marina López

Marina López / Gerard Vilà.- El juzgado de instrucción 1 de Santa Coloma de Farners ha decretado prisión sin fianza para los tres Mossos detenidos el jueves por la mañana por su supuesta vinculación con una trama de tráfico de drogas. Los policías, un cabo y dos agentes, se han acogido al derecho a no declarar y sólo han respondido a preguntas de las defensas relacionadas con el arraigo. El cuarto arrestado también ha ingresado en prisión y la detención de la mujer quedó sin efecto el mismo jueves. A los mozos, la fiscalía sostiene que hay indicios de que podrían haber cometido delitos de organización criminal, contra la salud pública, omisión del deber de perseguir delitos, revelación de secretos, falsedad documental y malversación de dinero público.

El operativo de la División de Asuntos Internos (DAI) de los Mossos desplegado jueves en Santa Coloma de Farners se saldó con cinco detenidos, los tres mozos, un hombre y una mujer. La detención de la mujer quedó sin efecto el mismo jueves por la noche, mientras que el juez la cite a declarar. Los otros cuatro arrestados han pasado a disposición del juzgado de instrucción 1 de Santa Coloma de Farners este viernes.

Han llegado al juzgado custodiados por quienes eran sus compañeros Mossos poco antes de las nueve de la mañana. Tal y como ya hicieron ayer por la tarde en la comisaría de Les Corts de Barcelona, ​​los tres policías y el cuarto detenido se han acogido al derecho a no declarar en el juzgado y sólo han respondido a las preguntas de las defensas relacionadas con el arraigo.

La causa está abierta por delitos contra la salud pública, organización criminal, descubrimiento y revelación de secretos, tenencia ilícita de armas, omisión del deber de perseguir delitos, falsedad de documento oficial cometido por funcionario público. Sin embargo, el fiscal Enrique Barata no descarta que les puedan acabar atribuyendo también un delito de malversación por, presuntamente, haber desviado droga bajo custodia policial para lucrarse.

Tras la declaración y de las comparecencias, el juzgado de instrucción 1 de Santa Coloma de Farners ha decretado prisión provisional comunicada y sin fianza para los cuatro detenidos. Una decisión que los abogados de la defensa ya han anunciado que recurrirán, según explicó la defensa del cabo y de uno de los agentes, Carles Monguilod: «Lo que haremos inmediatamente se recurrió en apelación para que la Audiencia de Girona lo reconsidere ».

Un traficante los denuncia

Según fuentes cercanas a la investigación, fue un traficante que estaba en prisión quien denunció la trama de tráfico de drogas supuestamente orquestada por los tres Mossos. Según relató a la DAI, había hecho tratos con los policías -todos ellos de la unidad de investigación de la comisaría de Santa Coloma- y estaba molesto porque no lo habían protegido y había acabado detenido y entre rejas.

De entrada, la DAI atribuyó la denuncia a resentimiento pero cuando empezaron a investigar la información aportada por el traficante, con concreciones sobre llamadas, operaciones y whatsapp, sacaron adelante la investigación ante la presencia de indicios que apuntaban a que estaban desviando marihuana decomisada para ponerla de nuevo en circulación a través de traficantes.

A principios de año, la DAI llevó el caso a la fiscalía y el juzgado para poder acordar intervenciones telefónicas. Una investigación que se ha llevado bajo una discreción absoluta para evitar levantar la liebre y alertar a los policías investigados.

Según fuentes del caso consultadas por ACN, los policías tomaban medidas de precaución para evitar que los descubrieran, incluido el uso de un lenguaje eufemístico en las conversaciones telefónicas. Por ello, finalmente el juzgado acordó colocar balizas de seguimiento a vehículos y micrófono dos coches policiales que solían utilizar estos mozos. Es aquí donde, según fuentes de la investigación, captaron conversaciones que evidenciaban la trama de narcotráfico y los mismos sospechosos les pusieron sobre la pista de operaciones que iban a hacer.

La investigación apunta a que los policías desviaban parte de la marihuana decomisada y falsificaban atestados para hacer ver que la habían llevado a destruir. Entonces, confabulados con el cuarto detenidos, la volvían a poner en circulación. En otras ocasiones, apunta el caso, sustituían marihuana por droga en peor estado para evitar que los pillaran. La DAI sospecha, además, que los policías tenían contacto con más traficantes para poder mover la droga.

Una de las acciones investigadas fue hacia el mes de julio, cuando los Mossos hicieron una entrada y registro en una masía y decomisaron marihuana. Según fuentes del caso, los mozos investigados desviaron 3 kilos de esta droga. La DAI sostiene que estaban organizados porque eran el cabo y uno de los agentes los encargados de llevarse la droga de la comisaría y el otro policía y el cuarto investigado los que se encargaban de venderla a terceros. Después, supuestamente se repartían los beneficios, tal como se recoge en algunas grabaciones del caso.

La última acción y que ha hecho estallar el operativo para detenerlos fue esta misma semana. Según las mismas fuentes, la DAI supo que los agentes tenían intención de llevarse parte de los 160 kilos de marihuana que habían intervenido agentes de tráfico en una actuación. La droga estaba depositada en un contenedor que hay en el exterior de la comisaría.

Siguiendo el mismo modus operandi, el cabo y uno de los agentes fueron a buscar cinco bolsas de la droga, un movimiento que quedó registrado por las mismas cámaras de videovigilancia de la comisaría. Después, según la vigilancia, la llevaron a casa del otro agente. Más tarde, el cuarto investigado -un vecino de la población que no es mosso- la fue a recoger y se la llevó, supuestamente, a una propiedad que tiene en la población.

Entonces, según las mismas fuentes, los mozos investigados llevaron un saco al centro de recogida. Esta maniobra, apunta la investigación, sería para hacer ver que realmente habían llevado la marihuana a destruir pero la DAI intervino la única bolsa que habían llevado al centro de recogida y, dentro, estaban las otras bolsas ya vacías y ni rastro de la marihuana.

Durante una de las entradas y registros del jueves, encontraron una plantación de marihuana y droga.

Tren de vida

La investigación se ha tenido que llevar con discreción y no se descartan más detenciones porque hasta ahora no han podido tomar declaraciones. También seguirán el rastro del dinero y el tren de vida que llevaban los policías. En concreto, uno de ellos había pagado 20.000 euros en efectivo en tres meses y la investigación sospecha que podría ser con dinero proveniente del narcotráfico, un extremo pendiente de confirmación.

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