Absueltos dos acusados ​​de tráfico de drogas porque los Mossos presionaron cuatro horas para realizar una entrada «voluntaria»

El juzgado anula el registro en el domicilio de Avinyonet de Puigventós donde localizaron 408 plantas de marihuana

La plantación de marihuana oculta en el piso de Avinyonet de Puigventós. / Mossos

El hallazgo de 408 plantas de marihuana en un domicilio de Avinyonet de Puigventós (Alt Empordà) ha quedado impune. El juzgado de lo penal 1 de Figueres ha absuelto a dos acusados ​​de delitos contra la salud pública y defraudación de fluido eléctrico porque el 15 de marzo del 2018 los Mossos d'Esquadra estuvieron cuatro horas «llamando insistentemente a la puerta y gritando para que abrieran» hasta conseguir acceder a la vivienda. Una actuación que la sentencia califica de «al menos sorprendente». El juzgado anula esta entrada y, por tanto, también la que se hizo al día siguiente con autorización judicial. La sentencia concluye que existen «dudas razonables» sobre que los procesados ​​permitieran la entrada de los agentes «de forma voluntaria».
Ambos acusados ​​se enfrentaban a 2 años de cárcel ya multas por valor de 9.253,4 euros por tener 408 plantas de marihuana y la luz pinchada en una casa de Avinyonet de Puigventós. Al inicio del juicio, la defensa de uno de los procesados, encabezada por el letrado Sergio Noguero, alegó que la entrada que los Mossos hicieron a la vivienda el pasado 15 de marzo del 2018 era nula porque los acusados ​​no la autorizaron voluntariamente. La abogada del otro procesado, Mònica Tarradellas, se adhirió a la petición, según recoge la sentencia.

El juzgado da la razón a la defensa y acuerda la nulidad de la entrada: «No ha quedado probado que se hubiera informado debidamente y formalmente de sus derechos a los acusados ​​a fin de practicar el registro en el interior del domicilio» .

El juzgado de lo Penal 1 recoge las declaraciones de los procesados, que dijeron que habían abierto la puerta porque los policías les habían «amenazado», la de los agentes y la minuta policial y concluye que no se ha podido «llegar a la convicción de que se hubiera obtenido el consentimiento para la entrada y registro».

La sentencia subraya que hay «dudas razonables» en relación a que los acusados ​​permitieran el acceso a la casa de forma voluntaria: «Los agentes estuvieron desde aproximadamente las diez llamando insistentemente a la puerta y gritando para que los abrieran, hecho que finalmente sucedió hacia ambos». El juzgado remarca que fue entonces cuando uno de los procesados ​​dijo desde una ventana que la puerta estaba abierta.

Según el juzgado, que, como recoge la minuta, los sospechosos estuvieran al final del pasillo cuando los agentes accedieron al inmueble es «significativo»: «Es evidente que no hubo un consentimiento de los acusados».

Cuando entraron en la casa, los policías notaron un hedor de marihuana «casi insoportable» y detuvieron a los sospechosos. La sentencia sostiene que este acceso a la vivienda del pasado día 15 fue una «entrada auténtica» y que no ha quedado enmendado por el registro que los Mossos hicieron al día siguiente ya con autorización judicial. En el registro, localizaron 408 plantas de marihuana, 22 lámparas, once transformadores, dos extractores, 89 ventiladores y diez focos.

«El consentimiento para la entrada y registro debe ser informado correctamente y terminantemente libre, debiendo saber lo interesante que puede negarse a la entrada», concluye la sentencia.

Como consecuencia de la nulidad, el juzgado recoge que no existe otra prueba que acredite el delito contra la salud pública ni tampoco el de defraudación de fluido eléctrico. Por eso, absuelve a los dos acusados.

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