El teléfono de Aragonés fue infectado por el sistema israelí de espionaje Pegasus, según 'The New Yorker'

Unos sesenta aparatos de políticos, abogados y activistas también fueron infectados por el programa

Artículo publicado hoy en The New Yorker

El teléfono del presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, fue infectado por el sistema israelí de ciberespionaje Pegasus, según detalla este lunes 'The New Yorker' a partir de datos de una investigación de la organización Citizen Lab, un grupo de expertos en ciberseguridad de la Universidad de Toronto. Según la publicación, más de sesenta teléfonos de políticos, abogados y activistas catalanes han sido intervenidos con este programa, entre los que cita a colaboradores del expresidente Carles Puigdemont, como su abogado Gonzalo Boye o Joan Matamala, en su último caso con otro programa. También revelan que el teléfono del eurodiputado de ERC Jordi Solé fue infectado por Pegasus.

El programa Pegasus, diseñado por la compañía israelí NSO, permite escuchar conversaciones, leer mensajes, acceder al disco duro, realizar capturas de pantalla, revisar el historial de navegación e incluso activar por control remoto la cámara y el micrófono de los móviles. Éste es un programa que supuestamente sólo pueden adquirir gobiernos y fuerzas y cuerpos de seguridad para combatir el crimen y el terrorismo.

En este sentido, la investigación de Citizen Lab "sugiere" que el gobierno español ha utilizado Pegasus y el propio fundador de la aplicación admite que el uso de la tecnología por parte de España es "legítima". En cualquier caso, el espionaje al independentismo catalán a través de esta tecnología sería «el mayor documentado», según 'The New Yorker'.

Entre las víctimas que se identifican se encuentran, además del presidente de la Generalitat, tres eurodiputados catalanes. Uno de ellos es el republicano Jordi Solé, a quien habría espiado en junio de 2020, las semanas previas a su incorporación al Parlamento Europeo en sustitución de Oriol Junqueras, el mes siguiente.

«Tomaron el control y probablemente estuvieron allí durante horas. Descargando, escuchando y grabando», explica en 'The New Yorker' un especialista en seguridad digital con el que había contactado por el propio Solé tras recibir mensajes sospechosos que le llegaban por whatsapp o sms, presuntamente de contactos conocidos.

También el abogado Gonzalo Boye, letrado del expresidente Carles Puigdemont, recibió hasta dieciocho ataques entre marzo y octubre de 2020 a través de mensajes de texto «disfrazados» de actualizaciones de Twitter. De esos ataques, en al menos un caso el programa logró acceder a su dispositivo.

Unos meses más tarde, en febrero de 2021, Citizen Lab identificó otra infección en el ordenador portátil de otro de los colaboradores de Puigdemont, Joan Matamala. En total, este empresario fue atacado hasta dieciséis veces, según relata el reportaje publicado este lunes por 'The New Yorker'.

Enlace a la noticia: https://www.newyorker.com/magazine/2022/04/25/how-democracies-spy-on-their-citizens

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